- 2009 - Mi Balance . . . .

Publicado en por Los Derechos de las Mujeres

AL LEER MI BALANCE DEL 2009, ALGUNAS Y ALGUNOS PODRÁN ESTAR DE ACUERDO O NÓ. PERO NECESITO COMPARTIRLO CON QUIENES HAN SIDO MIS AMIGOS A TRAVÉS DE LOS 219 ARTÍCULOS PUBLICADOS EN MI BLOG. Gracias a todos.

Estamos finalizando el 2009, y generalmente hacemos un balance (lo más objetivo posible) de lo que hemos realizado durante esos 365 días, lo que pasó desde el comienzo hasta el final. Muchas veces esos balances no son tan positivos como esperamos.... Entonces nos queda la esperanza de que el próximo año será mejor. Hasta hoy mis revisiones (lo equivocado y lo acertado), se referían preferentemente a la familia y la economía, (familiar o particular); a las oportunidades que dejé pasar, o las que sencillamente no pasaron; la salud y otras cosas siempre en el ámbito privado. No formaba parte de mi balance comenzar a revisar la triste realidad que vivimos, cada vez más cruel y excluyente, y el poco valor que se le da al ser humano, al provinciano, al que vive más allá de la Gral. Paz; a los habitantes del mal llamado "interior del país" por parte del Poder Ejecutivo que por supuesto "atiende en Buenos Aires". Pero este año se ha convertido en prioridad del mismo. Porque como pueblo, somos solidarios con nuestros semejantes (porteños o "provincianos"), aunque eso no sucede en todas las clases, pues casi simpre somo los que menos tenemos, los que más damos.
¡Cómo pasa el tiempo! En 1999 pensaba: ¿llegaré al 2000? ¡y ahora estoy a punto de transitar el 2010! Vamos a empezar a caminar la primera década del Nuevo Siglo, y con gran expectativa esperamos la celebración del Bicentenario ¡200 años de Libertad!. Inmediatamente recordé las trofas de nuestro Himno Nacional: Oíd mortales el grito sagrado, ¡Libertad! ¡Libertad! ¡Libertad!, Oíd el ruido de rotas cadenas, Ved en trono a la noble igualdad . . . ¿ Pero realmente hemos roto las cadenas? ¿Está en su trono la noble Igualdad? . Nuestra Constitución Nacional nos otorga el derecho a ser libres, a ser iguales ante la Ley y a ejercer nuestra ciudadanía plenamente, en democracia. La Declaración Universal de los Derechos Humanos, afirma que todas y todos, sin distinción de clase, etnia o religión; tiene derecho a un trato digno y no discriminatorio, acceso a la salud, vivienda, educación y trabajo.
Hoy haciendo MI BALANCE de lo que "vive" nuestra sociedad (me incluyo en ella) y a pesar de las muchas necesidades que todavía tenemos, emerge por sobre todas una fatídica palabra, que entierra todos nuestros anhelos de convivencia: INSEGURIDAD. Arrebatos, robos, homicidios, violaciones, todas con un mismo final la muerte. Matar para robar una bicicleta, para robar un auto, por un par de zapatillas, para invadir y robar una casa, para secuestrar, para quitarle a los ancianos lo poco que tienen, matar por nada; matar por matar. Y así día a día una muerte tapa a la otra. ¡Queremos Justicia! Marchas, petitorios, carteles, manifestaciones ¡Queremos Justicia! Pero con asombro vemos en todo este reclamo las grandes ausentes: las Orgnizaciones de Derechos Humanos.  Desde afuera nos conmovemos por el sufrimiento de los padres que pierden sus hijos, los hijos que quedan sin padres, los hermanos sin hermanos, los novios sin su pareja. Y ese pedido sigue multiplicándose a medida que la violencia y la inseguridad crece sin que nadie tome las acciones necesarias para erradicarlas.¡Queremos justicia! ¡ necesitamos justicia! Desfortunadamente el rostro de la delincuencia es cada vez más joven. Y vivimos con miedo, y nos invade la inseguridad y el desconcierto, porque nuestros reclamos no son atendidos, nadie nos escucha, nadie se compromete, y seguimos pidiendo sin obtener respuesta.
Así desde la rabia y la impotencia nos surge espontáneamente la condena a los jóvenes y niños delincuentes: ¡esos negros de m.....! ¡hijos de p......! ¡ HAY QUE MATARLOS A TODOS !
¿HAY QUE MATARLOS A TODOS? ¿Esa sería la solución?, en algunos casos SI, pero para los otros, ¿qué oportunidades hay? Este balance se pone en marcha con una situación que sobrepasa todo límite, es el extremo. No existe principio, el núcleo está tapado, sólo tenemos la terminación y el ovillo está enredado, oculto, sólo asoma la punta del final .....¿Y qué pasaría si empezáramos todos juntos a tirar de esa punta? Suirgirían deficiencias, carencias y exclusiones en la sociedad: hambre, deserción escolar, mortalidad materna e infantil, droga, protitución, familias con las necesidades básicas insatisfechas, desocupación, feminización de la pobreza, falta de oportunidades para la niñez y la juventud que delinque.(¿habrá quien lo haga por necesidad?)
Leyes que no se aplican, Leyes que no se cumplen, Leyes que no se reforman, Leyes que son interpretadas según el "criterio" de quien las está administrando .... ¿Cómo puede ser que un joven o adulto que tiene cuantiosas entradas en la Justicia, esté libre? ¿Por qué un violador no cumple la condena por su delito, y sale por buena conducta? ¿Cuáles son las instituciones preparadas adecuadamente para albergar a los delincuentes según el carácter de su delito? ¿Las Comisarías? ¿Con qué lugares cuenta el Estado para internar a jóvenes y niños que pueden tener la oportunidad de rehabilitarse? ¿Cuándo los chicos irán a la escuela para educarse y nó solamente para comer? ¿Cual es el Programa que desarrolla el Ejecutivo para erradicar la droga, para prevenirla y para la rehabilitación? ¿Cómo se informa sobre sexualidad y métodos anticonceptivos y se implementa el seguimiento de la población en riesgo, para evitar embarazos no deseados y abortos clandestinos? ¿Los jubilados y pensionados, pueden vivir con el haber mínimo que perciben? El "aumento" que se les ha otorgado ¿qué sindicato lo aceptaría? Y así puedo seguir enumerando situaciones que van apareciendo a medida que tiro de la punta del ovillo. ¡ME NIEGO A SEGUIR TIRANDO! Prefiero ceer que el próximo año será mejor. Con esta esperanza que seguramente no es solamente mía ¿no seremos cómplices involuntarios de todo lo que pasa? ¿podemos unirnos todos alguna vez para que desde las bases de la red social que está totalmente rota, podamos reconstruírla y comenzar a producir un cambio?
Yó y muchas y muchos más, creo que tenemos la voluntad de realizarlo; pero con las palabras no es suficiente. Tenemos que encontrar alternativas de cambio ¿las hallaremos?. Se dice que en democracia "el pueblo es soberano", entonces ¿cuándo vamos a ejercer nuestra soberanía?
Ojalá que se ilumine el buen criterio, compromiso y solidaridad de todos los ciudadanos y de algunos dirigentes que todavía actúan con honradez y dedicación hacia el pueblo. De esa manera, cuando festejemos el Bicentenario de nuestra Libertad, vamos a poder cantar con toda nuestra voz: ¡Sean eternos los laureles que supimos conseguir! Coronados de Gloria vivamos, o juremos con Gloria morir. SUSANA GIOSA



Etiquetado en Mujer y ciudadanía

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