Cuando lo estético se lleva una vida

Publicado en por Los Derechos de las Mujeres

La sociedad nos impone modelos que van más allá de lo racional. Un cuerpo esbelto, sin rollitos ni grasa, una musculatura perfecta, un rostro sin arrugas, y un peso "ideal" , son las pautas culturales  para que una persona "se vea bien". Querer gozar de una eterna juventud, aunque cueste, vale, en una sociedad que privilegia lo estético ante todo.
Las opciones que brinda la medicina "estética" , las dietas feroces, los ejercicios que "modelan", y la posibilidad de parecer mucho más joven de lo que se es, a través de operaciones costosas y riesgosas, implican a veces un riesgo de salud y de vida que no se evalúan con seriedad. Y nó solamente las mujeres se ven atraídas por ese "rejuvenecimiento" que les hará aumentar su autoestima y vivir "una vida diferente". Los varones también se someten a prácticas casi idénticas a las de las mujeres. Independientemente de que la Cirugía Estética cumple un rol médico fundamental en personas con defectos congénitos ó por causa de accidentes, las variantes que se ofrecen para mejorar el aspecto exterior de un ser humano sano, son variadas y tentadoras.
Este es uno de los tantos casos que han sucedido a causa de estas intervenciones. El lunes 17 de julio un matrimonio chileno, David de 44 años, y Sandra de 43, viajaron desde Santiago de Chile a la ciudad de Mendoza en Argentina, para realizarse una serie de "cambios" estéticos. Ella se sometería a una compleja cirugía de busto, glúteos y cintura, pensando en cambiar su figura, y él por su parte se había asesorado para que le practicaran un "lifting" facial. A cambio de "verse mejor"  ambos pagaron un total de 6.800 dólares, y si bien de antemano todo estaba encaminado con los estudios médicos pertinentes, la mujer murió durante la intervención.
Pero la tragedia había comenzado mucho antes para David, y lo que iba a ser un momento grato y feliz, se transformó para él y sus tres hijos en una verdadera tragedia, cuando el tiempo transcurría más de lo esperado (la operación debía tardar entre tres o cuatro,horas), y en la sala de espera David  recibió la confirmación de que su esposa había sufrido un paro cardíaco y que intentaban reanimarla. Luego sobrevino el desenlace fatal: Sandra había muerto. El caso fué caratulado como "Averiguación de muerte"
UNA VIDA JOVEN PERDIDA POR LA IDEA DE ALCANZAR UNA SUPUESTA PERFECCION  A LA QUE NOS EMPUJA LOS ESTEREOTIPOS DE LA SOCIEDAD.
Extríado de un artículo publicado en Los Andes on line - 25-08-09

Etiquetado en SALUD

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