Ancianos ante el envejecimiento, la enfermedad y la muerte.

Publicado en por Los Derechos de las Mujeres

Es preciso entender que la vejez es un fenómeno biológico, que tiene consecuencias psicológicas y toda una dimensión existencial, ya que modifica las relaciones del sujeto con el tiempo, con el mundo, con la sociedad y con su propia historia. Y la vejez, como destino biológico, es una realidad, que se presenta a lo largo de toda la Historia, pero de maneras distintas en cada sociedad. Y lo que caracteriza a la vejez, desde lo biológico, es que es un proceso irreversible y desfavorable, como toda declinación, ligado al paso del tiempo, que se vuelve perceptible despúes de la madurez y concluye con la muerte.

Es un período radicalmente distinto a todos los que se han vivido previamente, pues desde el nacimiento hasta la juventud pareciera ser que el organismo cada vez tuviera más posibilidades de supervivencia, de fortalecimiento, de resistencia.

En la sociedad moderna, en 1909, el médico vienés Ignatius Nascher creó una nueva especialidad en medicina, la geriatría, que se ocuparía en adelante del tratamiento de las enfermedades de los ancianos; al escuchar a uno de sus profesores quien decía que nada podía hacerse por una paciente anciana. Eso determinó que el novel médico dedicara su vida al estudio de la senectud. Lo que pretendía hacer con los ancianos, era lo que los pediatras hacían por los niños. En 1912 fundaría la primera Sociedad de Geriatría en Nueva York, y junto a dicha especialidad comenzaría a desarrollarse una correlativa ciencia más básica, la gerontología, que no se dedicaba a la patología, a las enfermedades del anciano, sino al estudio de la fisiología del envejecimiento.

Así el famoso médico francés Alexis Carrel plantearía la vejez como una autointoxicación, por los productos del metabolismo celular; pero pronto la gerontología no sólo se ocuparía de los biológico sino también de lo psicológico y lo social de los ancianos, para convertirse en una ciencia biopsicosocial, convencida de que cada organismo contiene, desde el comienzo el gérmen de la vejez, como un proceso ineluctable, inevitable, común a todos los seres humanos, yá que las células se van modificando con el tiempo y la masa de tejidos metabólicamente activos va disminuyendo, para dar paso a una proporción mayor de tejido conectivo, con cierto deterioro de la regeneración muscular, a la vez que se van produciendo cambios bioquímicos. El pelo se blanquea y escasea, el cuerpo se va resecando, se va deshidratando, lo que hace que los tejidos pierdan elasticidad, entonces la piel se arruga, el busto disminuye, viene cierta atrofia muscular, ocurren fenómenos como la osteoporosis (una pérdida del calcio y minerales de los huesos), que determina una mayor propensión a las fracturas y, en especial, la fractura de cabeza de fémur, que tantas muertes ocasiona en los ancianos. <<   CONTINUARA   >>

 

Reacción de los ancianos ante el envejecimiento, la enfermedad y la muerte - JESÚS DAPENA BOTERO - Especial para ARGENPRESS CULTURAL -

 

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V
Me parece muy buen blog y excelente articulo. Pablo
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L


Hola Pablo! es muy reconfortante para mí recibir un comentario como el tuyo. Espero que sigas visitando mi Blog. Saludos cordiales de Susana Giosa.