Argentina: Mendoza: Las mujeres, primeras en formación terciaria o universitaria.

Publicado en por Los Derechos de las Mujeres

De las mendocinas que estudian, casi el 12 por ciento están en el nivel superior.

Celina Puebla tiene perfectamente diagramadas las horas de su día, no puede perder ni un minuto porque tiene que cumplir con múltiples obligaciones: cursa la carrera de diseño en la UNCuyo, trabaja en una consultora de imagen y realiza las tareas básicas para mantener en condiciones el departamento en el que vive sola desde hace tres años.

“No es fácil, porque no paro en todo el día, pero tengo como objetivo claro el recibirme”, reconoce la joven de 25 años.

Tal vez, sus deseos por superarse y su disciplina son la clave para poder llevar adelante esta vida. Ella forma parte del conjunto de chicas que realizan estudios superiores que, según datos del Censo 2010, es mayor en comparación al de los varones mendocinos.

Si bien en la provincia la cantidad de mujeres supera a los hombres, si se analizan los porcentajes por género a medida de que avanza el nivel de formación, desde secundario hasta post universitario, las féminas llevan la delantera.

Por ejemplo, entre las mujeres que estudian -un total de 268.931- 9,1% están en el secundario; mientras que de 254.091 hombres en formación, un 8,6% están en esta etapa. La diferencia se hace más grande en la educación universitaria en la que ellas obtienen un 11,9% y ellos 9,8%. Por último, se sigue viendo en los post universitarios que para los dos el porcentaje es bajo, pero siguen por encima las mujeres con 0,5% frente a los varones con 0,3%.

Palabra especializada

Estos números, que a simple vista pueden resultar fríos, fueron puestos en contexto por diferentes especialistas.

“En general los varones tienen más posibilidades de insertarse en el ámbito laboral que las mujeres, por lo que ellas suelen retrasar esta etapa para dedicarse a estudiar”, apuntó la socióloga y decana de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNCuyo, Graciela Cousinet.

En este sentido, remarcó que la formación superior es una “herramienta” para que las féminas consigan los mismos cargos que ellos: “Ellas necesitan mayor nivel de escolaridad para obtener iguales condiciones de trabajo y sueldos que un hombre, es decir que lo utilizan para compensar esa diferencia”.

Otro motivo que enumeró la profesional es la disciplina que caracteriza a las mujeres: “Seguramente, tiene un componente cultural, pero también parte biológica, nosotras estamos más acostumbradas a aceptar las normas y eso se ve reflejado en la educación”.

Por su parte, la psicopedagoga Nancy Caballero esbozó algunas posibles razones.

“En términos generales las mujeres tenemos ciertas capacidades para hacer varias cosas al mismo tiempo, en cambio los hombres son más de optar e ir haciendo por etapas”, aseguró
Además, relacionó este aspecto con la practicidad que caracteriza las féminas. “Por supuesto, que cada persona es distinta, pero en general el gran diferencial es que las mujeres somos más prácticas para cumplir las metas que nos proponemos. El hombre necesita un nivel de concentración diferente y cuando entra en el mundo laboral dilata mucho la carrera”, indicó.

Maternidad retrasada

Las consultadas coincidieron en nombrar a la maternidad retrasada como un aspecto que ha ido cambiando con los años y ha influido en esta tendencia.

“Las mujeres que estudian están postergando la maternidad, aproximadamente hasta los 30 años, lo que les permite hacer una carrera de grado, hasta un posgrado”, apuntó Cousinet.
Para Nancy Caballero, el deseo de ser madres influye de alguna manera para que las féminas quieran cerrar la etapa de formación: “Si bien ahora no ven a la maternidad y al casamiento como una meta inmediata, de alguna manera saben que está presente por lo que estudian primero porque saben que son ellas las que, cuando llegue el bebé, van a tener que cambiar sus hábitos”, señaló la psicopedagoga.

Correspondencia en lo laboral

Para la licenciada en Comunicación Social y especialista en estudios de género, Valeria Fernández Hasan, el que las mujeres ocupen gran parte de los ámbitos educativos no es un fenómeno nuevo, sino que, por el contrario, comenzó en los años ’60.

“En ese momento hubo un ingreso masivo de las mujeres a la universidad que se ha ido incrementando, lamentablemente no tiene correspondencia con las salida laboral”, recalcó.
Para ella, “muchas hacen su carrera y cuelgan el título porque el mercado de trabajo es eminentemente masculino”.

“En los ’90, se dio una excepción con una captación de mujeres en el mercado laboral, pero justo se dio en una época de flexibilidad del trabajo y por lo tanto perciben un menor sueldo que los hombres”, destacó la profesional.

Publicado por: Diario Los Andes - Mendoza - (Argentina) - Carla Romanello - 14/10/12 -

 

 

 

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