Argentina: Personas en situación de calle, la vulneración multiplicada.

Publicado en por Los Derechos de las Mujeres

ebc7so.jpgA las calles de Buenos Aires les brota la exclusión. Apartadas están esas personas que yacen tiradas en las veredas e hicieron de la calle su lugar para vivir. Quienes así habitan la ciudad se convierten, casi siempre, en receptáculos de estigmas inapropiados porque son considerados "peligrosos", sin evaluar que, la mayoría de las veces, son víctimas de un sistema que los ha excluido.
Según un sondeo difundido por el Ministerio de Desarrollo Social porteño, en la ciudad de Buenos Aires se reportaron, durante 2010, un total de 1.287 personas adultas, solas o con niños y niñas a cargo, que deambulan y duermen en las calles.
A ello deben sumarse más de 700 niños y adolescentes menores de 18 años que viven solos en las calles, en los espacios públicos. Según las cifras suministradas por ese ministerio, 70 por ciento son varones solos, 15 mujeres solas y nueve, familias.
Por su parte, las ONGs Proyecto 7, Médicos del Mundo y el Centro de Estudios Legales y Sociales estiman que hay entre 10.000 a 15.000 personas. Las variaciones entre esta cifra y la oficial obedecen a que, en este último caso, están contempladas las personas en riesgo de situación de calle, que son los desalojados o con posibilidades de desalojo, los que viven en los hoteles, en asentamientos, etc.
Los conteos oficiales no son confiables, pues "no son efectivos y su método es cuestionable porque tiende a la subnumeración. El realizar un barrido por distintas zonas de la ciudad en horario nocturno y contar persona a persona, de ningún modo da como resultado una aproximación numérica de la problemática", dice a SEMlac la antropóloga social Griselda Palleres.
Para graficar esa falencia, la antropóloga se refiere a la diferenciación por sexo, cuyo resultado siempre es el mismo: 80 por ciento de varones y cerca de 20 por ciento de mujeres. "Esta cifra el gobierno de Buenos Aires la viene sosteniendo desde el primer conteo que se realizó en 1997, lo que equivaldría a considerar que no hay cambios en la problemática, lo cual también es mentira", precisa.

Cambio decadente
En la última década hubo un cambio en la postal cotidiana ya que antes se observaban personas solas en situación de calle, y en la actualidad es más frecuente ver familias enteras en ese estado. En ello tuvo mucho peso la crisis socio económica que atravesó Argentina en 2001.
La crisis "afectó a vastos sectores de la población y muchas personas perdieron todo y no lograron recuperarse. Pero no se puede subestimar que en el último tiempo también hubo una revalorización del mercado inmobiliario de la ciudad que ha propiciado muchos desalojos judiciales y así es como, a diario, familias enteras terminan viviendo en los parques y plazas de la ciudad", manifiesta Palleres a SEMlac.
En esas calles también está la cara del sector más vulnerado: las madres adolescentes. Palleres explica que la compleja situación de las madres adolescentes es producto de la ausencia de políticas integrales y de respuesta por parte de las instituciones.
"Entonces -continúa la especialista- no sólo se trata de familias enteras que han sido desalojadas, sino también de familias que se están conformando en la calle donde muchos de sus miembros nunca han tenido un hogar constituido. Estamos hablando de una generación conformada por personas muy jóvenes que crecieron y se formaron en la calle y que ahora están teniendo sus hijos en iguales o peores condiciones, muchas veces están ligadas a las adicciones".
"Hay muchas madres adolescentes que, frecuentemente, no son acompañadas por el padre de su hijo/a y que se encuentran a la deriva, sin ningún tipo de protección tanto para ellas como para sus hijos e hijas. Lamentablemente, en la actualidad no hay una política que contemple la multiplicidad de situaciones y de dificultades que atraviesan estos grupos", subraya.

Vetar un derecho
Al finalizar el 2010, en la legislatura porteña se había sancionado la Ley de Protección y Restitución de los Derechos de las Personas en Situación de Calle y en Riesgo de Situación de Calle, y aunque es un avance en los derechos de las personas sin techo, a principios de febrero la ley fue vetada parcialmente.
La ley manifiesta que "la situación de calle es considerada la forma más extrema y más visible de exclusión, las personas que atraviesan estas circunstancias figuran como el último eslabón en la cadena de asistencia tanto de las organizaciones gubernamentales como de la sociedad civil".
También garantiza la restitución de los derechos consagrados constitucionalmente y su posterior garantía de continuidad respecto de las personas en situación de calle, entre otros aspectos.
Referente a los deberes del estado, la normativa indica que se debe garantizar la protección de los derechos fundamentales y también formular e implementar políticas públicas en materias de salud, educación, vivienda, trabajo, ocio y cultura. Aclara que todas estas políticas deberán estar elaboradas y coordinadas intersectorial y transversalmente entre los distintos ministerios.
Palleres, quien también fue una de las actoras sociales que participó en el armado de la legislación, considera esta ley importante porque "quienes deben vivir esas circunstancias a diario enfrentan una lucha contra la discriminación, los prejuicios y diversas situaciones de exclusión."
"Sin embargo, la situación se complejiza cuando esas categorizaciones negativas se transforman en acciones tan agresivas y violentas que producen daños materiales, personales y hasta la muerte de los sujetos. Se trata de un proyecto-marco que considera que quienes se encuentran en situación de calle son sujetos de derechos y no objeto de aplicación de un determinado programa".
Con esto, la antropóloga se refiere a las políticas agresivas de desalojo y erradicación que realizó la Unidad de Control del Espacio Público (UCEP). Este organismo gubernamental, que depende del Ministerio de Espacio Público del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, se caracterizó por actuar contra las personas en situación de calle utilizando métodos violentos.
Aunque la ley es una medida sustantiva para los derechos de las personas en situación de calle y en riesgo de serlo, el poder ejecutivo del Gobierno de Buenos Aires vetó el artículo 5, referido al "derecho a vivir en la ciudad y al uso del espacio público".
Durante los primeros días de este mes, el ejecutivo objetó la definición del "derecho a la Ciudad" y argumentó que "no se condice con los mismos principios constitucionales a los que remite, amén de adolecer de un importante grado de imprecisión que generaría dificultades en su eventual aplicación".
En la norma, el derecho a la ciudad es definido como "una atribución de libertad sobre el uso igualitario y no discriminatorio del espacio público, su uso y disfrute y el derecho al acceso a los servicios por parte de todos los habitantes, conforme los principios constitucionales". Según Palleres, el veto de este artículo no es un problema menor no sólo por su importancia, "sino porque hasta que no se resuelva si este queda o no en vigencia, la ley no entra en vigor".
En este peregrinar de la ley es evidente que existe un trasfondo plagado de intereses políticos. "El interés político concierne directamente con la concepción actual que el gobierno tiene sobre el derecho a la ciudad y el uso del espacio público. Actualmente, el derecho a la ciudad se encuentra restringido ya que sólo un grupo político y económico muy reducido se encuentra en condiciones de conformar las ciudades de acuerdo con sus deseos e intereses".
"Así es como las políticas agresivas, como las de UCEP, se realizan con el consentimiento de determinados sectores de la sociedad que consideran que las personas que viven en la calle traen aparejados problemas críticos de salubridad y de seguridad", concluye Palleres.

 

Fuente: SEMlac - Edición Especial - NORMA LOTO - Buenos Aires - Febrero 2011 -

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