Chile: La poesía denuncia el drama del abuso sexual infantil.

Publicado en por Los Derechos de las Mujeres

 A Chile le duele la magnitud que alcanza el abuso sexual, una de las más crueles manifestaciones de la violencia contra la infancia.

 

En 2010, el gubernamental Servicio Nacional de Menores (Sename) atendió a 10.039 niños, niñas y adolescentes sobrevivientes de abuso sexual y a otros 1.729 de violación. Alrededor de 80 por ciento de los menores de 18 años que han sido víctimas de un delito sexual en el país son del sexo femenino, pero se estima que por cada denuncia, hay otras seis que no se hacen.

Durante el último tiempo, el tema ha estado muy presente en el debate público, tras las denuncias contra religiosos católicos. El caso más emblemático es el del sacerdote Fernando Karadima, declarado culpable de abuso de un número indeterminado de menores por la Congregación para la doctrina de la fe del Vaticano y condenado a "una vida de oración y penitencia" en reparación a las víctimas, mientras continúa el proceso en la justicia civil.

Es esta terrible realidad la que el poeta chileno Víctor Munita Fritis quiso abordar en su libro La patria asignada, de la editorial Cuarto Propio, que nace de lo que el autor califica de una profunda convicción de que algo se debe hacer y decir en torno a este problema social.

"Sentí la necesidad de poner el tema, humildemente, en las mesas y bibliotecas de mi ciudad y país", dijo el escritor de 30 años, nacido en Copiapó.

"Yo creía no odiar / hasta ahora / que recuerdo las estadísticas del Sename" expresa en sus versos, humanizando lo que muchas veces son fríos números. "La realidad tirana de Chile / es saber que uno es parte de una estadística terrible / que fuimos menores confiscados / y que hoy / no tenemos extremidades ni para soñar / postrados en un trozo de subsuelo / universalizados en un aprendizaje acre y brutal".

El texto critica el tratamiento del abuso sexual en la prensa, recordando que en ocasiones son hechos utilizados por los medios para vender. "Han matado a dos niñas en Valdivia / y varias en Alto Hospicio / prisión preventiva / y alto rating en mi país", afirman los versos.

Fueron seis meses dedicados a la investigación de prensa y de archivos policiales, la cual decidió comenzar cuando vio una noticia en televisión que le impactó. "Una noche profundamente triste en la que no paré de escribir", dice Munita muy pausadamente, para agregar que se trató también de un proceso de aceptación y reparación. "Mis poemas son una forma de no callar", enfatiza.

Internándose en los aspectos sicológicos y sociales del abuso, recuerda que, según las estadísticas del Centro de Atención a Víctimas de Agresión Sexual de la Policía de Investigaciones y del Servicio Médico Legal, cerca del 80 por ciento de las agresiones son producidas por un familiar o persona conocida. Así, explora el dolor, la soledad y la aceptación de la víctima: "Tantos Dioses / y yo lloraba". El poemario remite a recordados casos chilenos, como el ocurrido en el norte del país, en la localidad de Alto Hospicio, donde fueron asesinadas 14 adolescentes entre 1998 y 2001.

Estos feminicidios son considerados, por organizaciones internacionales de defensa de los derechos humanos, como muestra de una triple discriminación: primero por ser mujeres, segundo jóvenes y, por último, de escasos recursos.

Se valora que la investigación demoró porque las autoridades policiales y de gobierno consideraron, en un comienzo, que las niñas se habían ido del hogar por decisión propia, dadas sus dificultades familiares o para ejercer la prostitución.

A estas injusticias apela el título de la obra, tomado del verso "La patria es un dolor que nuestros ojos no aprenden a llorar", del argentino Leopoldo Marechal, "que remite a esa carga de dolor que puede generar el territorio donde se nació", recalca Munita.

La patria, apunta, es un territorio, una región, un lugar al que se pertenece. "Agregué la palabra asignada, para decir que terriblemente esto es lo que nos tocó vivir, esto es lo que nos dio la patria y la nación, la asignación de algo que no se pidió y se aceptó de manera inerte y por la cultura".

 

Fuente: AmecoPress/SEMlac - Copiapó - Chile - NATALY GONZALEZ DIAZ - 15/06/11 -

Etiquetado en abuso sexual infantil

Para estar informado de los últimos artículos, suscríbase:
Comentar este post