Colombia: Ocho de cada 10 casos de abuso sexual son contra niñas.

Publicado en por Los Derechos de las Mujeres

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En el Día Internacional de las Niñas se conoce crudo diagnóstico.

Ser niña en Colombia es sinónimo de maltrato, discriminación y violencia. Así lo plantea el estudio 'Por ser niñas', que la Fundación Plan realizó recientemente con el fin de identificar cómo viven las menores de edad del país.
La investigación es el resultado de meses de trabajo con 25.000 familias de los departamentos del Cauca, Valle del Cauca y Chocó, y se da a conocer en el marco de la celebración del
Primer Día Internacional de las Niñas, declarado por Naciones Unidas, y que busca abogar por una mayor acción e inversión que les permita a ellas superar las brechas de exclusión, violencia y de acceso a los derechos que les niegan por el simple hecho de ser niñas.

"Si en Colombia las mujeres siguen siendo discriminadas, con las niñas la situación es mucho más dramática", afirmó Gabriela Bucher, gerente de la Fundación Plan, al citar algunos de los indicadores en los que ellas son las más afectadas.

De los 22.597 exámenes por presunto delito sexual que practicó Medicina Legal en el 2011, el 80 por ciento (18.077 casos) correspondió a niñas, de las cuales 2.172 tenían entre cero y cuatro años; y el 63 por ciento de casos de violencia intrafamiliar es contra ellas.

El año pasado fueron asesinadas 214 niñas entre cero y 18 años -de estas, 33 tenían entre cero y 9 años-, 2009 niñas fueron agredidas por sus parejas, de las cuales 135 tenían entre 10 y 14 años.

Además, de acuerdo con el Ministerio de Educación, 458.947 niñas entre los 5 y los 16 años están fuera del sistema escolar.A este preocupante panorama se suman factores culturales y de crianza, pues desde la misma familia se transmiten a las niñas conceptos y roles equivocados.

Beatriz Linares, abogada especialista en derechos de la niñez y coautora del proyecto de ley de infancia, dice que se suele privilegiar a los niños porque se cree que solo ellos serán los productores económicos.

"El país tiene una deuda histórica con muchas generaciones perdidas de mujeres que desde niñas han sido violentadas, explotadas y desconocidas como sujetos", dijo la experta.

En el estudio de Plan se determinó que
muchas niñas no van al colegio o no pueden salir a jugar porque deben cuidar a sus hermanos pequeños, o porque deben cumplir con oficios domésticos. De hecho, según la Encuesta Ampliada de Hogares del 2009, 66,8 por ciento de las niñas realizan trabajos en el hogar, y de estas, 17,4 lo hacen por más de 15 horas a la semana.

"A las niñas colombianas las cohíben de muchas cosas y las obligan a otras con la excusa de que deben aprender a ser señoritas", comentó Íngrid Kuhfeldt, subdirectora de operaciones de la Oficina Regional de Plan para la Américas. "Y lo peor es que ellas justifican que las traten así solo porque saben que son niñas", agregó.

Según Diego Molano, director del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), el estudio de Plan evidencia que la pobreza y la violencia en Colombia tienen rostro de niña.Y eso, agregó , muestra que sigue existiendo un factor de discriminación en la formación que las familias colombianas les brindan a sus hijas.

"Las niñas son las que menos estudian, las que menos posibilidades tienen de sacar adelante un proyecto de vida y las más expuestas a violencia intrafamiliar y en el conflicto armado, y a embarazos tempranos", afirmó Molano.

Aunque estas problemáticas existen mayoritariamente en las comunidades más vulnerables -afirma Molano-, también están presentes en sectores no necesariamente populares. Incluso, en estratos de mejores condiciones son menores las oportunidades de escolaridad.

Por todo esto, Linares considera que "mientras las niñas sigan siendo explotadas y violentadas, la pobreza y la marginación son lo único que les espera", y al llegar a la edad adulta, les transmitirán lo mismo a sus hijos, perpetuando así los niveles de pobreza y de exclusión.

Embarazos tempranos aumentan la pobreza

Una de las grandes problemáticas a las que se enfrentan las niñas en Colombia es la de los embarazos tempranos. Según la Encuesta Nacional de Demografía y Salud, del 2010, una de cada cinco adolescentes está embarazada o ya es madre.

La situación se hace más grave en departamentos como Chocó, donde la proporción es de una de cada tres menores.

Los estudios muestran que este problema es causa y consecuencia de la pobreza, pues afecta los logros educativos de las jóvenes y reduce sus expectativas de movilidad social y económica, sobre todo en los estratos bajos.

Según la Unesco, casi la mitad de las niñas en los países en desarrollo son madres antes de cumplir los 18 años.

En Latinoamérica, uno de cada cinco niños que están naciendo es hijo de una madre adolescente. Y el 60 por ciento de estas madres vienen de condiciones de pobreza.

El conflicto armado les roba la infancia

El reclutamiento forzado es uno de los crímenes que más dolor y vulneración de derechos genera en las niñas colombianas. El único dato oficial con el que cuenta el Bienestar Familiar es el de las 1.384 niñas que han llegado al programa de niños desvinculados del conflicto armado desde 1999 (actualmente hay 455). Adriana González, subdirectora del ICBF, afirma que el impacto de las niñas reclutadas es desproporcionado, en relación con los niños, por varios aspectos: son violadas, las esclavizan sexualmente, las obligan a planificar y a abortar.

El desplazamiento forzado también las afecta: las lleva a retirarse de sus entornos, del sistema escolar y las expone a asumir situaciones de mendicidad y a ser explotadas sexualmente.

Para el año 2011 se reportaron en total 52.679 niñas y niños desplazados, de los cuales el 48 por ciento son niñas y el 52 por ciento, niños.

Los emberas eliminarán la ablación genital femenina

En una cumbre de autoridades indígenas que se realiza en Bogotá, la comunidad Embera chamí se comprometió a erradicar definitivamente la mutilación genital femenina.

Se trata de una práctica ancestral que consiste en cortarles el clítoris a las niñas, muy común en África, y que en Colombia se ha identificado en el pueblo Embera chamí.

Después de un proceso promovido por el Fondo de Población de Naciones Unidas (UNFPA), los emberas decidieron ponerle fin a este ritual, que salió a la luz después de que una niña, en Pueblo Rico (Risaralda), falleció en el 2007 tras ser sometida a este procedimiento.

"Este era un tema manejado en secreto por las mujeres embera. Y creemos que muchas de las muertes de niñas de esa comunidad se debieron a esta práctica", afirmó Luis Evelis Andrade, consejero mayor de la Organización Nacional Indígena de Colombia (Onic).

Según Andrade, tras un trabajo a profundidad con los emberas, se logró determinar que esta tradición se relaciona con el dolor, la frustración y la violación de los derechos sexuales y reproductivos de sus mujeres. Al estirparles el clítoris, además, les impiden tener algún tipo de sensación durante la intimidad. Al contrario, les genera un intenso dolor en el acto sexual. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), esta práctica genera un daño de por vida que interfiere con la función natural del organismo femenino.

En el marco del Primer Concurso y Exhibición Fotográfica 'Por ser niña', la Fundación Plan y la agencia 'Efe' premiaron la foto publicada que refleja la vida de los niños indígenas del Chocó, captada por el fotógrafo de EL TIEMPO Héctor Fabio Zamora. La imagen será parte del calendario 2012-2013, que se distribuirá en 13 países.

Publicado por: El Tiempo - JOSÉ ALBERTO MOJICA PATIÑO - Redacción Vida de Hoy - 10/10/12 .

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