EE.UU: Abusos sexuales a menores se escurren de la justicia.

Publicado en por Los Derechos de las Mujeres

El día 9 agosto, el polígamo Warren Jeffs , considerado portavoz de Dios en la Tierra para quienes lo siguen, fue sentenciado a cadena perpetua por abusar sexualmente de menores de edad en su rancho de Texas.

El caso de Jeffs que fue tomado por la fiscalía estatal en el 2008, no es el único en Estados Unidos. Aunque los abusos sexuales y la poligamia son condenados por la Justicia, existe cierta ambigüedad que permite que esto siga sucediendo, amparado en el silencio y el miedo de quienes sufren los abusos. Además, los fieles de la Iglesia Fundamentalista de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días se protegen con la Primera Enmienda de la Constitución, que establece el derecho a la libertad de credo.

Durante más de un siglo, la religión mormona fundamentalista estuvo geográficamente aislada en Estados Unidos y los practicantes se agruparon en Utah. En 1830, la Corte Suprema condenó la poligamia. Hoy, los seguidores obvian la ley y no es hasta que alguien establece una denuncia que sale a relucir el tema en las esferas políticas.

En Texas, muchos conocían la existencia de la secta polígama de Jeffs, pero no fue hasta el 2008, año en que se abrió el caso contra este líder fundamentalista, que el actual gobernador, Rick Perry, declaró que, “el Estado tiene la obligación de proteger a las jóvenes para que no sean obligadas a contraer matrimonio y a tener relaciones sexuales antes de que cumplan la mayoría de edad.

Una vida de abusos

Teniendo en cuenta estos contrastes legales y tras vivir años de abuso emocional, Brenda Jensen, se ha atrevido a hablar en contra de la iglesia de la que una vez fue miembro en Estados Unidos y Canadá. Su padre fue uno de los fundadores en British Columbia y luego emigró a Estados Unidos para esparcir sus creencias, tras una decisión del clero.

“A los 16 años me trataron de casar con un hombre muy cruel, pero yo me negué. Le dije a mi padre que no lo haría y que si me obligaba me iba a suicidar”, cuenta Jensen. Aunque al mismo tiempo relata que su padre la comprendió y que no la obligó.

Tras insistir en varias ocasiones, Jensen no respondió claramente si había sido abusada sexualmente. Pero el diario canadiense Vancouver Sun publicó que la mujer testificó en la Corte de British Columbia que está evaluando la posibilidad de la poligamia, que sí había sido abusada sexualmente. No obstante, más allá de los abusos físicos, lo que más le dejó huella fueron los abusos sicológicos.

“En la congregación existe mucho abuso sexual, porque no hay ley de las autoridades, no hay quienes los paren. No digo que todos lo hacen, pero aquellos que lo hacen no tienen miedo de la ley. A nadie le importan las niñas, su obligación es obedecer”, cuenta a Terra.

La razón por la que la Justicia no puede cortar de raíz el problema, según Jensen, es que al pertenecer a la secta mantienen a sus fieles apartados de la sociedad. “Allí no existe televisión, no existe radio, no hay internet y los niños no pueden ir a escuelas públicas, asisten a los colegios de la congregación. Sólo puedes aprender lo que ellos quieren que aprendas.”, sostiene.

Varias esposas bajo un mismo techo

La experiencia en una familia con dos mujeres tampoco fue fácil. Aunque Jensen dice que su madrastra trataba de darle amor, era inevitable la preferencia hacia sus hijos. Su madre fue la segunda esposa de su padre. En la casa eran 13 hermanos, pues la primera esposa tenía ocho hijos. Sin embargo, explica que era de las familias más pequeñas de la comunidad.

En cuanto a la poligamia dice que le inculcaban que esto acercaba a los hombres a Dios.

Evidentemente todo depende del cristal con el que se mire, pues la Iglesia Católica rechaza tajantemente la poligamia. “La poligamia niega el designio de Dios porque es contraria a esa igual dignidad del hombre y la mujer…el matrimonio se construye en el pecado”, dice el sacerdote de la Arquidiócesis de San Juan en Puerto Rico, José Antonio Landrau.

Asimismo está de acuerdo con la sentencia de Jeffs, a pesar de que en la Iglesia Católica también han salido a la luz varios casos de abusos sexuales contra menores.

En 1968 Jensen dejó el grupo ocasionándole un gran dolor a su padre. Actualmente, tiene más de 30 años de matrimonio y participa de conferencias a través de Childbrides.org. Su familia también se dio cuenta de los errores que había cometido más tarde y dejó la secta.

Los cuestionamientos de la sociedad en cuanto a los abusos sexuales contra menores y contra la poligamia siempre han existido en la nación estadounidense. Falta ver cuál va a ser el “modus operandi” de las autoridades para prevenir que esta conducta siga repitiéndose.

 

Fuente: Al Día con Terra - EE.UU - LYN BABILONIA - 12/0/11 -

Etiquetado en abuso sexual infantil

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