El aborto clandestino es un problema para mujeres pobres.

Publicado en por Los Derechos de las Mujeres

La temática de los derechos sexuales y reproductivos y el aborto han ganado la agenda pública y están en debate.

 

Aunque incomode, aunque todavía existan intereses para dejarlo por fuera de los ámbitos institucionales, aunque se trate de subestimar o mostrar como ejemplo de las discusiones a eludir "porque nos dividen", la realidad es que ya están en debate y no se puede evitar. La sociedad lo viene discutiendo y están afianzadas por lo menos dos premisas básicas: el acuerdo mayoritario en contra de que las mujeres sean criminalizadas cuando se practican un aborto y la percepción de que el cambio de Ley es necesario e inminente.

Los últimos sondeos de opinión, realizados por consultoras de muy variada procedencia, sustentan con investigaciones esta afirmación.

Sabemos que el aborto es una realidad concreta y cotidiana a la que se enfrentan las mujeres cada vez que están ante un embarazo no deseado. Su actual estatus legal no disuade a las mujeres que decidieron interrumpir la gestación. Su clandestinidad y penalización legal sólo tiene efecto a la hora de poner en evidencia una forma de discriminación social.

El aborto es clandestino para todas las mujeres, pero es un problema para la vida o la salud sólo para las mujeres pobres, en general jóvenes y que en general viven en lugares alejados de los grandes centros urbanos. Por esto afirmamos que su despenalización es justa en razón de su contenido democrático y de justicia social.

La ilegalidad del aborto es un grave problema de salud pública. En nuestro país hace más de diez años que no se logra reducir la mortalidad materna, el aborto inducido en condiciones inseguras sigue siendo la primera causa de estas muertes.

A pesar de que nuestro país ha firmado tratados y compromisos internacionales, como los Objetivos de Desarrollo del Milenio, lejos estamos de llegar a la reducción propuesta para el año 2015. Para cambiar esta realidad es necesario cumplir con Programas efectivos con los abortos que actualmente contempla el código penal en el artículo 86 y la implementación de la guía técnica de aborto no punible del Ministerio de Salud de la Nación, que el programa de salud sexual y procreación responsable llegue a todo el país por igual, que la educación sexual integral se implemente sin demora.

 

Legalizar el aborto es también justo en razón de su contenido democrático y de derechos humanos. Implica reconocer que no hay una única manera de enfrentar el dilema ético de un embarazo no deseado y que esta situación se vive en el cuerpo de las mujeres, que son quiénes en definitiva deciden. Es una decisión personalísima e irremplazable.

Por lo tanto, también implica un reconocimiento de ciudadanía plena, no tutelada, ni recortada.

La Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito nació para contribuir a este debate, a partir de la conformación de una amplia alianza social y política, con el objetivo de aportar a este cambio social necesario, respecto a un tema que hace a los derechos sexuales y reproductivos, lo que significa ni más ni menos que una cuestión de derechos humanos.

Hoy contamos con más de 280 organizaciones y estamos presentes en casi todas las provincias de país.

El 16 de marzo presentamos nuevamente el proyecto de Ley de interrupción voluntaria del embarazo (Exp 0998/D/2010), que hoy cuenta con la firma de 47 diputadas y diputados de diferentes bloques políticos. Muchas voces de diferentes ámbitos se han hecho oír, es tiempo del debate institucional en el Congreso de la Nación.

 

Fuente: Diario El Comercial.com.ar - Formosa -

ESTELA DÍAZ  Titular de ADEM - Acción por los Derechos de las Mujeres - Integrante de la Campaña Nacional por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito - 24/09/10

 

Etiquetado en ABORTO

Para estar informado de los últimos artículos, suscríbase:
Comentar este post