El frío de la tardecita.

Publicado en por Los Derechos de las Mujeres

Dicen los números en las estadísticas y en los diarios que cada vez se puede comprar menos. Los números de las estadísticas y los diarios son tan fríos como el frío de la tardecita, cuando la remera no alcanza a tapar la panza y las zapatillas con ventanita en la punta llegan a los trotes, mojada de emociones, despúes de un picadoto de potrero.

Y la mesa de casa tiene tan poco como un mate cocido que calienta pero no nutre y el pan vacío, tan lejanos, la taza y el pan, de los tiempos de la leche con cacao y la rodaja vestida de miel y manteca.infanciahoy_com_3602_tapa_1112009_113659.jpg Como supieron saborear otros tiempos de otro país. Pero no alcanza la miel y la leche y el cacao son utopías en la mesa pobre. Porque los números en las estadísticas dejan de ser números y fríos cuando tienen cara y tienen huesos que duelen a la noche.

Hoy hasta el mismo Indec (Instituto Nacional de Esatadísticas y Censos), el de nariz kilométrica poblada de mentiras, reconoció que en junio los productos que más aumentaron fueron el azúcar, la miel, los dulces y el cacao. Y cada vez se torna más extendido el territorio de quienes no acceden con un bolsillo generoso a esos manjares que en el imaginario colectivo estuvieron históricamente asociados a la infancia feliz; a esa maravillosa entelequia en que volvíamos corriendo de la escuela, con el guardapolvo a medio desprender y dispuestos a sentarnos de un salto ante la mesa tibia y acogedora.

La canasta básica total del Indec (con la que se mide la línea de la pobreza y que incluye además de los alimentos algunos servicios básicos) subió 1,02% en junio respecto al mes anterior y 15,8% en doce meses. En las antípodas, los centros de estudios privados plantean que los alimentos que cubren las necesidades más elementales aumentaron entre enero y junio un 20%. Según la consultora privada SEL, los 432 pesos de una familia que cobra asignación por tres hijos alcanzaban a la mitad de una canasta básica cuando se lanzó el plan y hoy cubre el 40%. Para la consultora privada Ecotolina,una familia de cuatro integrantes necesita hoy 288 pesos más de cuanto necesitaba medio año atrás, con un  dato crucial: que el 31,4% de los argentinos está bajo la línea de pobreza; que significa no alcanzar los alimentos suficientes para nutrir, para crecer.

La inflación parece una topadora sobre la hirba que asoma. No hay magia para multiplicar los panes en un país que los multiplican para otros, donde los "solidarios" hacen torres del hambre cero con polenta y fideos. Fotografías medíaticas sin nutrientes ni proteínas, ni calcio ni hierro para crecer y pensar. Cada vez hay menos en la mesa. Y la panza urgente reclama, porque el futuro está ahí, AMANECIENDO.

 

Fuente consultada: "El frío de la tardecita" - CLAUDIA RAFAEL - Agencia Pelota de Trapo - Lunes 26 de julio de 2010 - 

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H

Todo llegara no se apuern, las cosas retomaran su cauce y volveran tiempos de abundancia en la mesa y en la compra, ya lo veran


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L


Reconfortante tu comentario, pero ¿vos creés? Gracias por comunicarte y visitar mi Blog. Susana Giosa.