Honduras: Informe apunta violaciones a Derechos de las/os niñas/os en la zona del Bajo Aguán.

Publicado en por Los Derechos de las Mujeres

Recorriendo la zona del Bajo Aguán, departamento de Colón, el Observatorio de los Derechos de la Infancia y la Juventud en Honduras, recogió informaciones sobre el impacto de la situación de conflicto y violencia que viven los habitantes de la esa región, especialmente su repercusión sobre la población infanto-juvenil. De acuerdo con el Informe Verificación de Derechos de la Infancia en la zona del Bajo Aguán, presentado este mes de agosto, la visita a las comunidades confirmó graves violaciones a los derechos básicos de los niños.

 

La región del Bajo Aguán fue escogida por tratarse "de una de las regiones más afectadas del país en los últimos dos años, fruto de las tensiones originadas en la lucha por el acceso a la tierra”, de acuerdo con el documento. Además de la preocupación manifestada por los miembros del Movimiento Unificado de Campesinos del Aguán (Muca), que relatan cuadros de miedo o temor nocturnos en los niños, asociados a crímenes relacionados al conflicto agrario.

 

Las visitas se realizaron del 10 al 16 de julio en las comunidades de Los Rigores, La Confianza y Marañones. En este período, el equipo del Observatorio realizó entrevistas, tanto con los agentes institucionales, con trabajos vueltos a la infancia, cuanto con agentes de la sociedad civil, como los propios niños y jóvenes de las comunidades. También se recogió información respecto de indicadores relacionados a los derechos fundamentales, como libertad, integridad personal, educación, vivienda, salud y alimentación.

 

Por medio de los datos presentados por elComisionado Nacional de los Derechos Humanos, se verificó que la violación a los derechos de la infancia con denuncia más frecuente, es el maltrato por omisión cometido por particulares, con 70 casos registrados. La investigación en el Ministerio Público, a su parte, dejó clara la ausencia de documentación sobre las violaciones. "No existe ninguna documentación que sistematice o registre los asesinatos perpetrados a los niños”, señala el documento.

 

Otro indicador buscado por el equipo fue el registro de nacimientos inscritos. Aunque la Constitución determina que todo hondureño debe ser registrado, la coordinadora del Registro Nacional apunta "serias dificultades para inscribir a los recién nacidos de las zonas más alejadas a las oficinas del registro debido principalmente a las dificultades económicas de las familias para desplazarse a estas oficinas”, segundo el Informe.

 

El Observatorio buscó también informaciones con la Coordinadora de Organizaciones Populares del Aguán (COPA), la cual "manifestó su preocupación sobre la situación general de vulnerabilidad de derechos humanos que atraviesa la región”. La Iglesia confirmó la percepción del movimiento popular, notificando al equipo de varios casos referentes a de la violencia sexual contra niñas y poniendo especial énfasis en la impunidad de los delitos cometidos.

 

En este sentido, el Informe traza una serie de orientaciones para cambiar la situación de la niñez en Honduras. Uno de ellas es la necesidad de promover acciones de denuncia de los crímenes cometidos. En área de salud, el Observatorio recomienda el establecimiento de un sistema de atención ambulatoria, teniendo en cuenta que gran parte de los niños no asiste a los hospitales, que están situados lejos de sus comunidades.

 

Sobre el estrés postraumático sufrido por los niños de la región, el Informe destaca la urgencia de brindar intervención psicológica y médica "para apaliar las secuelas del conflicto”. Se destacaron también necesidad de ampliar el campo de actuación de los servicios sociales del Estado y llevar el Registro Nacional de las Personas más cerca de las comunidades.

 

Además del trabajo de investigación, el Observatorio realizó acciones de intervención con objetivo de "brindar apoyo psicológico y emocional a los niños (…), facilitándoles las herramientas necesarios para ayudarles a manejar situaciones de estrés o crisis y así mejorar su bienestar general". Las actividades se desarrollaron con los niños y con toda la familia. Las intervenciones incluyeron actividades grupales, con ludoterapia, expresión de sentimientos, ejercicios de respiración, así como un abordaje individual.

 

Fuente: ADITAL Joven - CAMILA MACIEL - Honduras - 31/08/11 -

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