La Bulimia: la dictadura de un apetito voraz y desenfrenado.

Publicado en por Los Derechos de las Mujeres

Sufre y comprende más quien tiene que convivir con el bulímico que éste. Es difícil comprende lo que es la distorsión de la realidad que es la principal característica anemica. El bulímico sería un excelente personaje de Dalí

 

 

*Bulimia (nerviosa): etimológicamente bulimia proviene de las raíces griegas bus (buey) y limos (hambre). Vendría a significar hambre desmesurada. Aunque durante miles de años se han descrito claros casos de bulimia, la bulimia nerviosa no se reconoció 1324392218.jpgcomo trastorno psicológico distinto hasta los años setenta.

Se aplica a aquellos episodios caracterizados por una necesidad imperiosa e irrefrenable de ingerir grandes cantidades de comida (normalmente de alto valor calórico) que por lo general la persona no se permitiría. Es tan importante la cantidad de alimento ingerido, como la sensación de que esta ingestión está fuera de control, por lo que un cierto sentimiento de culpa invade a la persona. A raíz de ésta culpa aparece una necesidad de mitigar los efectos de la comilona intentando compensarla casi siempre a través de diferentes métodos de vómito, purga o ejercicio excesivo. Este transtorno suele tener una naturaleza episódica con remisiones y recaídas.

Existen dos tipos de bulimia:

Tipo purgativo: durante el episodio de bulimia nerviosa, la persona provoca regularmente el vómito o uso de laxantes, diuréticos o enemas en exceso.

Tipo no purgativo: quien la sufre utiliza otras conductas compensatorias inapropiadas como el ayuno o ejercicio intenso.

 

*Características de la persona bulímica:

El peso corporal suele ser normal aunque la persona se puede percibir a sí misma con sobrepeso y si la bulimia está acompañada de anorexia el peso puede ser desmesuradamente bajo.

Los episodios agudos de ingesta y vómitos están siempre acompañados de un estado emocional de tipo ansioso (fobia social, ataques de pánico, ansiedad generalizada…)

Durante años, algunas teorías sostenían que los trastornos alimentarios eran solo una forma de expresar la depresión. Sin embargo, hoy día casi todas las pruebas indican que es la depresión la que sigue a la bulimia.

 

*Manifestaciones más comunes de la bulimia: alteraciones conductuales: atracones de comida (suele ser de alimentos pesados y grasosos), el aporte energético durante éstos episodios pueden superar de 3 a 27 veces las calorías diarios recomendadas. Pérdidas de control sobre la ingesta, se sienten impotentes ante el impulso de comer. Conductas compensatorias, cuyo objetivo es evitar el incremento del peso corporal.

 

Alteraciones cognitivas: distorsiones de la realidad, los bulímicos están convencidos de que estar gordo es horrible y peligroso y su deseo de tener un cuerpo delgado va más allá de lo aconsejable en términos de salud. Poseen un miedo patológico a convertirse en obesos.

 

Conductas de purga: característica esencial de la bulimia. El vómito es utilizado por el 80-90% de los pacientes con ésta enfermedad. Los efectos inmediatos de vomitar consisten en la desaparición momentánea del malestar físico y la disminución del miedo a engordar.

 

Complicaciones físicas: agrandamiento de las glándulas salivales (ocasionado por el vómito continuo, le da un aspecto redondo al rostro), desequilibrio electrolítico (que pueden derivar en arritmias cardíacas y edemas), estreñimiento (por abuso del uso de laxantes), desgaste del esmalte dental (en la superficie interior de los dientes frontales), rigidez muscular, irregularidades menstruales, callosidades en dedos y mano.

Otros factores que pueden agravar el cuadro son: la severidad del trastorno, características de la personalidad como la impulsividad, el uso y el abuso de sustancias, mayor presencia de conductas autolesivas e historia de alcoholismo en la familia.

 

La hermana gemela de la bulimia: la anorexia y a veces hermana siamesa

Hay un importante número de pacientes que presentan ambas conductas, anoréxicas y bulímicas. Aunque en general la una sigue a la otra. Se describen series en la literatura especializada donde más del 50% de pacientes anoréxicos desarrollan síntomas bulímicos y muchos pacientes bulímicos acaban siendo anoréxicos; de ahí que no se reconozcan como patologías separadas sino completamente relacionadas, y en base a ello los criterios diagnósticos nos pueden ayudar a delimitar los síntomas de éstas enfermedades.

Tanto en la anorexia de tipo bulímico como en la bulimia, se observan características como depresión, ansiedad, retraimiento social, baja concentración… Y todo ello como consecuencia de la pérdida de control sobre la conducta de ingesta.

Algunos casos de bulimia son breves, pero normalmente los síntomas se presentan algunos meses o años antes de que se busque ayuda. Aquellas personas que se comprometen con el tratamiento son las que presentan una mejor evolución. Por lo tanto, como en todos los TCA es muy importante el diagnóstico y tratamiento rápido y adecuado.

 

Fuente: Boletín GLOBEDIA (Salud) - DIASPORAWEB - 20/12/11 -

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