La mente criminal de un menor.

Publicado en por Los Derechos de las Mujeres

2307636887_079cc6f8ae.jpgMientras se discute que hacer con un menor homicida, éstos siguen haciendo de las suyas. He tenido oportunidad de tratar a menores infractores y saben muy bien lo que hacen. Actúan como adultos cuándo delinquen. Es por ello, que estoy de acuerdo con el aumento de penas, pero, no es la solución única e inmediata. Lo inmediato es pagar el delito en un centro de reeducación eficiente y eficaz y buscar el mecanismo para que no se le dé la libertad, porque de seguro volverá a cometer otra falta.
Me duele cuándo alguien muere en manos de delincuentes y, también me duele cuándo un menor es el protagonista de un homicidio. Estos delicuentes precoces tienen una gran desventaja, la impulsividad y la rebeldía (actitudes naturales en los adolescentes), y la falta en el manejo de la solución de sus conflictos internos y externos, aunado a factores sociales, económicos, familiares y de una educación integral y guía espiritual. Un adulto homicida también presenta este tipo de desventajas.
¿En qué punto un menor o adulto deja de ser juicioso y se convierte en un criminal? ¿En qué punto deja de ser un criminal y se convierte en demente? Un homicida no distingue entre el bien y el mal y, por lo menos, debe tener un toque de demencia. Y, si la acción fué intencionalmente dañina, desciende al menos al primer estrato de un desequilibrio mental. El derecho le asiste al tratarlo como persona mentalmente trastornada. Esta alternativa permite que los criminales se escapen de la Ley por razones psíquicas, sin embargo, en el caso de un menor es una buena opción para que sea recluído en un centro de salud mental y retenerlo el tiempo suficiente hasta que cumpla la mayoría de edad y sea juzgado como adulto.
Las investigaciones han revelado que hay ciertas tendencias genéticas que predisponen a conductas violentas y criminales. También hay que considerar los defectos en el cerebro o lesiones graves en el mismo. Tal vez sea la combinación de una predisposición química con factores ambientales y de drogadicción. La conducta antisocial es la base de la conducta criminal y se plantea que en principio todo ser humano es producto del aprendizaje, un proceso acumulativo de cambios que ocurren en el organismo. El ocio y una mente perezosa son elementos a considerar igualmente. La Psicología mantiene un cuerpo de teorías y modelos que nos permiten entender y visualizar la conducta criminal desde varias perspectivas que integran la biológica, la social y la psicológica.
Exiten una serie de pruebas psicométricas que están diseñadas para analizar el cerebro y determinar la capacidad mental y revelar los misterios de la personalidad. ¿Por qué no considerar la aplicación de estas pruebas en el momento en que un menor es arrestado como sospechoso de un crimen? Es una manera de mantenerlo bajo arresto hasta que se compruebe verdaderamente su inocencia, y si está mentalmente sano.
El día que se promulgue una ley que castigue al menor infractor junto con sus padres, disminuirán estos delitos. Y, debe haber una cohesión en el trabajo de las distintas instituciones que tiene que ver con este asunto.
Definitivamente que un modelo de prevención bien estructurado, es la herramienta eficaz para evitar situaciones de peligro inminente.

Fuente: artículo publicado por GERALDINE EMILIANI, especialista en la conducta humana, en el Dario de Panamá LA ESTRELLA.com.pa el 14/03/10

Etiquetado en Juventud y Adolescencia

Para estar informado de los últimos artículos, suscríbase:
Comentar este post