Los cultos en la sexualidad ...... (1)

Publicado en por Los Derechos de las Mujeres



2676700231_17300d0f0c.jpgEL CULTO AL PENE:

Los hombres siempre han estado orgullosos de sus penes, pero antes del cristianismo no tenían tantos reparos en manifestar abiertamente su orgullo. Desde el periódo neolítico, cuando el hombre descubrió su papel en la concepción, hasta que el cristianismo se extendió por toda Europa, casi todas las culturas tenían dioses con penes visibles, y nó solo visibles, sino además enormes. A los griegos les gustaban tanto sus penes que tenían diversos dioses del pene, como Príapo, Dionisio o Hermes,
(de hecho hermes es una palabra que significa "pene" en griego). Baco era el dios romano del pene; Osiris era el dios egipcio del pene; Shiva era el dios indio del pene, y cada templo hindú sigue teniendo una capilla del lingam dedicada a Shiva. En la antigüedad en lugares tan diversos y alejados como la India, Japón, Grecia, Roma y Gran Bretaña; cada año se celebraban festivales en honor a los dioses del pene. Enormes penes de juguete se transportaban por las calles, la gente llevaba máscaras en forma de pene, y las fiestas solían acabar en orgías. Durante los festivales, las amas de casa se ponían falos falsos y se comportaban como hombres. Luego, volvían a su vida recatada.
Cuando reinaban los dioses del pene, los monumentos fálicos llenaban el paisaje. Los egipcios erigieron obeliscos, esos falos altos y cuadrados, con puntas piramidales. Algunos siguen en pié; entre ellos, una aguja de Cleopatra emplazada ahora en el Central Park de Nueva York y otra en el London´s Embankment. (El Washington Monument, con una altura de más de cuarenta pisos, es la versión decimonónica norteamericana). En Dorset (Inglaterra), el gigante de Cerne Abbas, que se cree que procede del siglo II, aún puede apreciarse hoy en día. Ese gigante, un enorme dibujo cortado en tiza en una colina verde, empuña una gran porra  y ostenta una erección que va desde los testículos hasta el ombligo. Toda la figura recubre tanto suelo que una pareja de humanos puede fácilmente tener relaciones sexuales en los límites del falo. A lo largo de los siglos, muchos lo han hecho, esperando que ello les diera fertilidad y buena suerte. En la isla griega de Delos aún pueden contemplarse los restos de la avenida de Príapo: unos enormes falos colocados encima de pilares de piedra labrada como si fueran cañones que apuntan a las estrellas.
En las sociedades que practicaban el culto fálico, los falos solían adornarse con objetos cotidianos. Eran corrientes en las pinturas de los jarrones de la Grecia clásica, que a manudo hacían de los juegos sexuales su tema principal: bien entre mortales, sátiros y dioses. En las ruinas excavadas de Pompeya, el falo era el
leitmotiv. Había ornamentos de bronce en formas de falos con campanas que colgaban de ellos; falos alegremente alados con piernas y colas fálicas; cuencos de terracota con falos que salían de ellos; lámparas hechas de figuras faunescas con mechas en forma de pene.La antigua cultura peruana mochica se especializó en cántaros pitones en forma de falos. Estos objetos, en los cuales el pene es incorpóreo o desproporcionadamente grande, le otorgan una gravedad indecorosa.
Para las mujeres que vivían entre este tipo de cántaros; los penes debían de ser algo muy familiar; no debían de parecerles extraños, pero por otra parte estaban obligadas a pensar en ellos en todo momento .

Continuamos en el próximo artículo . . . . . . . .




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