Nicaragüa: Siete de cada diez Mujeres son madres antes de los 20 años.

Publicado en por Los Derechos de las Mujeres

“Hace dos años me dieron el resultado de VIH positivo, tengo cuatro hijos, que crío sola porque mi compañero me dejó. A parte de trabajar, estoy estudiando, porque tengo ganas de seguir adelante. Participo en una organización y ahora me doy cuenta de muchas cosas. Estoy cambiando, empiezo a sentir que soy una persona con derechos, empiezo a saber cuidarme y tomar mis propias decisiones”, explica una joven de 26 años.

 

Estas y otras muchas historias con aspectos en común son frecuentes en Nicaragua y en muchos países. Por ello, desde hace 25 años un grupo de mujeres en Matagalpa (Nicaragua) iniciaron el camino de trabajar por los derechos de las mujeres y la salud sexual reproductiva. El Colectivo de Mujeres de Matagalpa (CMM) y Farmamundi colaboran desde 1998 en diversos proyectos relacionados con la atención primaria en salud, la salud sexual y reproductiva y fortalecimiento del liderazgo comunitario.

Entre 2005 y 2011 el CMM realizó un análisis de la situación de salud entre las 7.116 mujeres atendidas en sus centros en el que se detectó que “_el 60% tienen un nivel de escolarización nulo o bajo (analfabetas funcionales), el 22% de las mujeres están solas con sus hijas e hijos, y que el 80% no reciben remuneración por su trabajo o solamente es esporádico_” explica Ana Ara, representante del Colectivo de Mujeres, que continua exponiendo cifras alarmantes como que “_el 70% ha tenido su primera relación sexual antes de los 18 años, que para el 16% la primera relación fue una violación y que 7 de cada 10 mujeres han estado embarazadas y han sido madres antes de los 20 años_”.

 

De las adolescentes actuales, el CMM afirma que la mitad ha estado embarazada entre los 14 y 18 años. Una de cada dos mujeres reconoce haber sufrido violencia en algún momento de su vida y una de cada cuatro es víctima de violencia en la actualidad, la mayoría a manos de su pareja.

En Nicaragua, en la actualidad existe un retroceso en los derechos a la salud y los derechos sexuales y reproductivos, “uno de los ejemplos es la derogación del aborto terapéutico, sobre todo para las mujeres más pobres. Estas son más vulnerables a la presión y manipulación religiosa y política, haciéndoles creer que todo es pecado y que se van a condenar. También son las más pobres a las que acusan cuando llegan a buscar atención por una hemorragia vaginal y se convierten en sospechosas de haberse practicado un aborto. O son las niñas pobres las obligadas a parir un hijo fruto de una violación” explica Ara desde Matagalpa.

El Colectivo afirma que es muy difícil avanzar cuando a escala global hay una gran confusión sobre el rol de los estados, la participación social, el papel de las iglesias en las políticas públicas, los acuerdos internacionales y las declaraciones y compromisos de los gobiernos. Incluso en la propia utilización del lenguaje, el tema de los derechos sexuales, toca a la esencia de la construcción social patriarcal y a las estructuras del poder. Admitirlos en toda su amplitud sería considerar a las mujeres ciudadanas con derechos, libertad y autonomía.

 

En este contexto, el Colectivo de Mujeres de Matagalpa, junto a otras organizaciones comunitarias de mujeres y el movimiento feminista trabajan para transformar esta realidad. “Aplicamos metodologías participativas, fomentamos la organización, la participación y la incidencia, formamos en liderazgo comunitario a mujeres como: parteras, promotoras de salud con botiquines comunitarios, dispensadoras de ventas sociales de medicamentos y de productos básicos, responsables de fondos revolventes, veterinarias, bibliotecarias, alfabetizadoras, animadoras culturales. Apoyamos la creación de cooperativas artesanales, juntas directivas, emprendedoras de proyectos de agro ecología y de promoción de derechos de las mujeres”.

Por lo que se refiere a mejoras de salud, el Colectivo capacita a profesionales de la salud, a nivel nacional e internacional, ofreciendo modelos y herramientas de atención primaria en salud, salud mental y legal donde las mujeres sean las protagonistas y decidan sobre sus vidas, realizando investigaciones, desarrollando metodologías educativas, informativas y de sensibilización creativas e innovadoras, como el teatro, la radio, materiales impresos y audiovisuales.

 

Sin embargo, desde el Colectivo de Mujeres aseguran que el camino es lento, “porque trabajar sobre los derechos de las mujeres y sobre los derechos sexuales y reproductivos hace que tengamos que superar muchas barreras ideológicas, políticas, culturales, religiosas, ya que todavía falta social, judicial y políticamente considerar a las mujeres como ciudadanas de derechos”. Aún en los países que se consideran “modernos” y “democráticos”, los sectores más reaccionarios y tradicionales reprimen e intentan bloquear los avances en relación a los derechos de las mujeres, el derecho a vivir libres de violencia y no ser consideradas objeto de consumo.

Ana Ara concluye con optimismo haciendo suyas unas palabras de la Red de Salud de las Mujeres Latinoamericanas, de las que su organización forma parte: “El derecho de las mujeres a gozar de salud integral a lo largo de toda nuestra vida, es un derecho humano universal consagrado por el sistema internacional de derechos humanos. La salud integral, por su parte, no es un hecho meramente biológico, sino que responde más bien a factores psicosociales, y depende del lugar que las mujeres ocupan en la sociedad (determinantes sociales de la salud), de su capacidad de acceder a los recursos materiales y simbólicos para vivir una vida digna, con igualdad de oportunidades, exenta de violencias. Una vida en la cual la sexualidad y la reproducción se ejerzan desde la autonomía y la libertad”.

 

Artículo publicado por: canalsolidario.org - Redacción - 12/03/12 -

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