Porque merecen ser Niñas. . . .

Publicado en por Los Derechos de las Mujeres

Las imágenes siguen marcando la agenda de la conciencia popular sobre hechos cercanos y lejanos. Esta semana nos ha asaltado un vídeo del desdén hacia la vida en China. El doble atropello de una niña y la indiferencia de los transeúntes ante su cuerpo magullado en el suelo ha provocado la indignación general dentro y fuera de ese país.

 
Pero incluso la imagen ha sido lo suficientemente fugaz como para no quedarse como un elemento que alimente la indignación sobre el nulo valor de la vida de millones de niñas en el mundo. En la misma China, donde la política del hijo único ha fomentado los abortos y asesinatos selectivos de féminas, así como un desequilibrio demográfico a favor de los varones (37 millones más que ellas), que alimenta el monstruo del tráfico de mujeres.

Las niñas llevan colgada una larga lista de agravios, de forma especial en los países llamados pobres o en vías de desarrollo.

No hay imágenes -o, de haberlas, no merecen la consideración de colgables en la red- del 70% de crías que nutren la población infantil sin escolarizar. O los 100 millones que se casarán antes de ser mayores de edad, o los dos millones que aún son víctimas de la mutilación genital, o los 14 millones de adolescentes que se convierten en madres cada año. O de las menores de 16 años que trabajan en el servicio doméstico en los países que imaginamos y también en los que no imaginamos. Entiendo que unos mapas con unos puntos negros que ubican estas situaciones o algunos escritos de denuncia de unas oenegés no estimulan tanto la fibra colectiva como un vídeo. De trascender, esos puntos son un problema.

 

Y hay que convertir a las niñas en la solución. No se entiende que, en un momento de extrema necesidad de cirujanos de primera, no se intente extirpar el mal antes de que crezca. La receta común sería la de prevenir antes que curar. Cuando los diagnósticos son acertados, también se desdeñan prescripciones como la del presidente del Banco Mundial (BM), Robert Zoellick: «Invertir en chicas adolescentes es precisamente el elemento catalizador que necesitan los países pobres para superar la pobreza intergeneracional y promover una mejor distribución del ingreso. Invertir en ellas no es solamente justo, es una brillante jugada económica». A pesar de su pasado en Goldman Sachs, el directivo se ajusta a una realidad bien cuantificada. Los estudios sobre el alcance de la inversión hecha en niñas encarrilan las políticas a seguir.

Afortunadamente, el mensaje no se pierde. «Cuando inviertes en una niña, paras la pobreza antes de que empiece». Es una de las frases faro de la Fundación Nike, que preside Maria Eitel. Su programa El efecto niña/chica persigue proporcionar recursos a partir de los 12 años para que salgan del círculo de la pobreza y, con ellas, su familia y su comunidad. A 65 países con ingresos bajos o medios les cuesta más de 67.000 millones de euros que sus niñas no reciban la misma educación que sus niños, según el BM. Si Brasil redujera en un 10% los embarazos de sus adolescentes, sumaría 250,13 millones de euros a su economía. Aunque la situación de las niñas no nos debería causar indignación solo por cuestiones económicas.

 

Porque son niñas, merecen ser niñas. Más cuestiones. Los medios han citado los campos de refugiados de Dadaab (Kenia) porque allí fueron secuestradas las dos cooperantes españolas. Oculto ha quedado que en los primeros seis meses de este año, en estos campos se han denunciado 358 incidentes de violencia sexual, una parte de la realidad según los expertos. Cómo será de particular para las mujeres la crisis del Cuerno de África que su principal preocupación es salvarse de la violación y el secuestro, según Eitel. Sobre todo, las menores de 15 años.

Siempre a punto, los economistas han calculado: una adolescente keniana que se quede embarazada dejará de ganar unos 32.000 euros en su vida. Teniendo en cuenta que hay 220.000 madres adolescentes en Kenia, en el país se pierden más de 7.000 millones de euros. ¿Necesitamos un vídeo, la cuenta de resultados o decidir si realmente nos importan las niñas?

 

Fuente: elperiódico.com - EVA PERUGA - 23/10/11 - (Alertas Google)

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