Ser madre antes de tiempo (3)

Publicado en por Los Derechos de las Mujeres

Paz S. llega tarde a su encuentro con la periodista de La Nación. ¿La razón?: una compalera de estudios le contó que había tenido relaciones sexuales con su novio y se les había roto el preservativo, por lo que la acompañó al Centro de Salud ubicado en cercanías de la escuela para que le dieran la "pastilla del día despúes". Paz se ha convertido en una referente para sus compañeros. El motivo no es menor: con sus 14 años recién cumplidos es mamá de Melody, una beba de 4 meses. La mayoría de sus compañeras de primer año (de entre 13 y 14 años) ya se ha inicado sexualmente, cuenta. Es alumna de una escuela media estatal ubicada en el barrio porteño de Villa Pueyrredón, a la que también asisten jóvenes de clase media de barrios como Villa Devoto, Villa Urquiza o Villa Ballester. Y recuerda que cuando tuvo que contarles a sus compañeros que estaba embarazada, todas se acercaron a abrazarla y una de ellas le dijo por lo bajo. "Te felicito por tener la valentía que yo no tuve". El papá de su hija es el hijo adoptivo de su padrasto. "Yo estaba enamorada de él. Sabía de los métodos anticonceptivos, pero nunca me imaginé que podía llegar a quedar embarazada".
Debido a su edad, tanto ella como su mamá pensaron que la falta de menstruación se debía a la irregularidad típica de quienes no hace tanto que menstrúan. En marzo de este año consultaron al médico y entonces apareció, irrefutable, la imagen de una columna vertebral en la pantalla de un aparto de ecografías: ya llevaba 5 meses de embarazo. "Pasé por todos los estados: primero me deprimí mucho porque sentí que me cagaba la vida y pedí que me la sacaran. Pero mi familia me habló mucho y me hizo entender que la bebé no tenía la culpa. Y aunque al principio pensé en darla en adopción, despúes decidí quedármela".
Hoy cuenta con el apoyo de toda su familia (aunque no con el papá de su hija), y especialmente con su mamá -tutora legal de Melody hasta que paz cumpla la mayoría de edad- , quien suele ocuparse personalmente de los controles médicos de la beba en sus días francos como cajera de un hipermercado. "Trato de pedir turno en horarios en los que ella no tenga clases, así me acompaña, aunque no siempre lo consigo. En esos casos, prefiero hacerlo yo, porque me da un poco de miedo que viaje sola con la beba en colectivo. Aunque los roles están bien claros -asegura-: ella es la mamá, y mi marido y yo, los abuelos". Madre e hija rescatan el apoyo que han recibido desde la escuela, con un régimen especial de faltas y la contemplación de algunos profesores. En estos momentos, Paz tiene cuatro materias baja, aunque se la ve confiada en pasar de año.
Desde 1999, el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires comenzó a implementar un programa para evitar que las alumnas embarazadas dejaran sus estudios. Primero, en escuelas medias y técnicas ubicadas en zonas periféricas. Aunque ahora se aplica en todas las escuelas estatales. De acuerdo con fuentes del área de Educación del GCBA, no existe ningún programa similar en colegios privados. La evolución del programa es notable. Mientras que hace diez años funcionaba en 20 escuelas y brindaba acompañamiento pedagógico a 265 alumnos (padres o madres), este año lo hacen en 125 escuelas y acompaña a 1.813 alumnos. El procentaje que logran retener, también va en aumento: en 2005 se evitó que el 68% de los 937 alumnos participantes del programa abandonaran sus estudios. El año último, con casi 1.500 alumnos, el índice fué del 78%. "Las investigaciones previas decían que la maternidad adolescente es un factor de abandono escolar. Es cierto que eso suceda con quienes están en la escuela, pero en base a la información que tenemos, no tanto de la Argentina, sino más bien de América Latina, se ve que la mayoría de las que se embarazan ya estaban fuera del circuito escolar y la mayoría tampoco trabajaba", sostiene la Dra. Pantelides.
Con ella acuerda Fernando Zingman, coordinador del Programa de Salud Integral en la Adolescencia del Ministerio de Salud de la Nación. Y hace  especial hincapié en las más chicas. "El caso de las niñas madres suele estar muy relacionado con el abandono escolar. Cuando dejan la escuela, al poco tiempo están embarazadas" describe. Claro que también el problema de las niñas madres está relacionado con factores más oscuros. "El de las niñas madres es un problema que no debería existir: en la mayoría de los casos está relacionado con abusos o coerciones", agrega el funcionario. Más allá de los casos que llegan a la opnión pública, como el de la niña de 11 años que en agosto tuvo un bebé en Corrientes tras haber sido violada por un amigo de la familia, estudios científicos confirman que en su gran mayoría, la iniciación sexual de las madres preadolescentes se dió en una clarísima situación de desventaja.
Mientras que, entra las adolescentes más grandes, la diferencia de edad con sus parejas es de, por lo general de cinco años, en el caso de las más chicas, el hombre las supera en, al menos, diez años, mientras que en buena parte del resto, en veinte años o más. Pero el trauma de sufrir una situación cono ésta, se le suman mayores riesgos en términos de salud: la maternidad precoz es más riesgosa para la vida de la madre y la de su hijo.
CONCLUIREMOS  EN  EL  PRÓXIMO  ARTÍCULO . . . . . .

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