Una mujer en el pozo de la soledad.

Publicado en por Los Derechos de las Mujeres

llorar-322x236.jpgEn 1928 la escritora inglesa Radclyffe Hall publica en Londres su novela "EL POZO DE LA SOLEDAD". La obra escandaliza: la protagonista es una mujer que se enamora de otra. Y por ser Hall ella misma lesbiana, podríamos  aventurarnos  a pensar que tal vez estemos ante una suerte de autobiografía. El juez Chartres Biron prohibe la novela y hace destruir los ejemplares publicados argumentando que Hall encara el lesbianismo reivindicándolo. "Esto no es adecuado para que lo lea la gente decente", agrega el juez, calificando al libro de "libelo obsceno". Años más tarde, en Estados Unidos, se autoriza la publicación con la convicción de que la homosexualidad no es en sí misma obscena. En Londres, despúes de la muerte de Radclyffe Hall, también se levanta la prohibición. 

Es imposible determinar cuántas mujeres, lesbianas o nó, de distintas generaciones, de diferentes nacionalidades, leyeron las páginas excritas por Hall. ¿Qué buscaron, qué buscan tantas de ellas leyendo a la escritora inglesa? Quizás descubrir, a través de lo escrito por otra mujer, el tan mentado "secreto de la femineidad". Tal vez encontrar alivio  a solitarios padeceres, compartiendo con una lesbiana de principios de siglo vivencias similares. ¿O será que la lectora quiere cotejar, a través del texto, recorridos vitales semejantes a los de los personajes de las novelas de Hall?

EN  LA  BÚSQUEDA

Stephen, la protagonista de "El pozo de la soledad", se condenaba por ser lesbiana. Eso la hacía sufrir, cosa que pareció no advertir el juez Biron. Stephen estaba identificada con la moral de su época. Tenía en sí misma encarnada la prohibición. Se consideraba, por el hecho de ser lesbiana, una mujer incompleta. Pero estas condenas y sanciones entraban en conflicto con sus sentimientos ya que, desde ellos, amaba a las mujeres. En su ambivalencia también era capaz de estos pensamientos: "¿Cuánto tiempo se tolerará la absurda declaración de que la inversión no es parte de la naturaleza? Si existe, ¿qué otra cosa puede ser?. Todo lo que existe es parte de la naturaleza".

Stephen es descrita como una joven esbelta, de caderas angostas y anchos hombros. Perfecta amazona, hábil cazadora, tiene todos los atributos "propios" de un varón. También ama como uno de ellos y no evidencia que se deje amar como una mujer. Estereotipada en un rol masculino, no puede aceptar recibir, tanto en sus relaciones sexuales como en las afectivas, todo aquello que otra mujer pueda darle. Protectora, esconde detrás de su caparazón de fortaleza, una soledad devastadora y una enorme ternura. Respeta, admira y quiere al varón pero no se enamora de él. El primero en su vida, su padre, parece aceptarla tal cual es. Pero él también tiene internalizados los valores de la moral victoriana: sufre por Stephen y no es capaz de acompañarla en la aceptación de lo que ella es. Por otra parte, llama la atención el hecho de que antes del nacimiento de la niña ya la hubiera bautizado como Stephen, que es nombre de varón. a pesar de esto, no da señales de sentir desilusión cuando nace una niña.

Simplemente convence al vicario para que la bautice con el nombre tan tempranamente elegido, accediendo agregar a continuación otros de mujer.  Cabría pensar que, con sus deseos, le da a Stephen el género masculino, sellando así su identidad sexual. Y si el padre la hubiera llamado Stephanie, ¿acaso ella no se habría enamorado de otra mujer?

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Etiquetado en lesbianismo

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