Vacuna contra el virus del papiloma humano.

Publicado en por Los Derechos de las Mujeres

RAZONES PARA EL OPTIMISMO Y RAZONES PARA LA PRUDENCIA214089.jpg

QUEDAN TODAVÍA LAGUNAS EN EL CONOCIMIENTO SOBRE LA VACUNACIÓN CONTRA EL VPH.

 1.- Se desconoce la eficacia y la seguridad de la vacuna en un plazo mayor de 5 años.
 2.- Se ingnora si deberán usarse dosis de recuerdo.
 3.- Se desconoce el mínimo valor de anticuerpos requerido para obtener protección.
 4.- Falta información sobre la inmunogenicidad cruzada con otros tipos de VPH.
 5.- Se desconoce si otros VPH ocuparán el nicho ecológico del VPH-16 y VPH-18.
 

6.- En niñas de 9-14 años no hay ensayos con lesiones (neoplasiaintraepiletal cervical / adenocarcinoma in situ) como resultado.
 7.- No hay todavía evidencia científica de reducción del cáncer invasivo.
 8.- No se ha presentado la eficacia estratificada por conducta sexual.
 9.- No hay datos de eficacia en mujeres con más de 4-5 parejas.
 10.- Hacen falta ensayos en mujeres mayores de 26 años.
 11.- No se dispone de ensayos de eficacia en varones.
 12.- No hay ensayos en lugares con mayor prevalencia, como África.
 13.- Se ignora si la infección por el virus de la inmunodeficiencia humana, la desnutrición, etc, modifican la eficacia
 14.- Hay dudas sobre su prioridad frente a otras vacunas o estrategias preventivas.
 15.- Se desconoce el impacto de la vacuna en los programas de cribado.
 16.- Se ignora si la vacunación masiva perjudicará a los patrones de conducta.
 17.- No está resuelta la financiación en los países más necesitados de la vacuna.
 18.- Falta valorar mejor la aceptabilidad poblacional de la vacuna en España.
 19.- Hay dudas al extrapolar la eficacia a un país de bajo riesgo como España.
 20.- Se desconoce si las 2 vacunas existentes son intercambiables.
CONCLUSIÓN:
Se han expuesto más motivos y razones para la prudencia que para el optimismo. Quizá hemos hecho especial hincapié en la prudencia aunque yá ha habido muchas voces que han proporcionado razones para el optimismo. Lo ideal sería tener unas y otras razones en cuenta y ponderarlas en sosiego. En definitiva, no se descarta que la vacuna pueda aportar beneficios, pero parece haber buenos motivos para adoptar una actitud más cauta y meditada antes de generalizar su uso y financiarla con fondos públicos.
Fuente: artículo publicado por MIGUEL ÁNGEL MARTÍNEZ-GONZÁLEZ, SILVIA CARLOS Y JOKIN DE IRALA - (Fuente: Med.Clin. (Barcelona). 2008, 131(7): 256-63)

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