¿Podemos contestar lo que preguntan nuestros hijos? (6)

Publicado en por Susana Giosa

¿ A  CUANTAS/OS  DE NOSOTRAS/OS  NO PASO ESTO?

La sexualidad aunque nos cueste aceptarlo, es una parte importantísima de nuestras vidas. Preparar a nuestros hijos e hijas para que la vivan plenamente, saludablemente y sin temores y exposiciones a enfermedades e infecciones de transmisión sexual, y embarazos no deseados, es una responsabilidad que no podemos soslayar.

INICIACION SEXUAL: no podemos desconocer que las edades en los jóvenes que se inician sexualmente en esta época, es inferior a las que estábamos acostrumbradas en nuestra época (los 60). Si preparamos, informamos y les demostramos confianza y deferencia a sus acciones, lograremos que nuestros hijo e hijas, tengan un comportamiento sexual basado en el conocimiento y el respeto mutuo. 
En otros tiempos, la mujer estaba casi obligada a llegar al matrimonio con un "preciado estado", EL DE LA VIRGINIDAD. Aunque en la actualidad hay muchas jóvenes que por convicciones religiosas o propias toman ese estado como el ideal, nó por eso son menos aceptadas en la sociedad y en la familia las relaciones sexuales de las/los jóvenes que se inician en la vida sexual, sin tener como meta obligada el matrimonio.
En cuanto a los varones, hubo una época en que la iniciación sexual era una obligación, según la edad (que determinaba la familia), y un rito a cumplir para el que hasta ese día era virgen, se convirtiera por fin en TODO UN HOMBRE. Generalmente era un familiar cercano el que tenía el "privilegio" de acompañar al joven a una entrevista yá preparada de antemano, con una porstituta conocida y "sana".
Esta circunstacia generalmente ponía al joven en una situación incómoda que la "señora" que le habían destinado para hacerle conocer las artes de la relación sexual, se encargaba de suavizar. Era un acto forzado, sin ninguna preparación previa; solamente los "consejos" que los varones adultos consideraban necesarios (según su experiencia particular) para que el joven saliera airoso en ese episodio trascendental para su futura vida sexual.
Muchos varones sufrieron esa imposición como una carga y distorsionamiento que supone el acto sexual, y cómo consecuencia de ello tuvieron luego, de adultos, dificultades para relacionarse y dimensionar el contacto con una mujer , viéndolas a veces cono esa primera "señora" que obligadamente fué su "primera experiencia sexual"
Analizando ahora el comportamiento de las jóvenes, vemos que generalmente las mujeres asocian su primera experiancia, con el amor. Prefieren que la misma no sea traumática por hacerlo con cualquier varón; sino que buscan también el afecto, el respeto y la paciencia. Desean recordar ese momento, como algo gratificante y que las "hizo mujer" con placer y satisfacción. También existe la posibilidad que las adolescentes se inicien sexualmente para nó quedar fuera del grupo de compañeras que "yá lo hicieron", y que las lleva a pensar que deben cumplir con esa experiencia para no quedar excluídas del círculo de sus amigas.
Los tiempos han cambiado, y hoy los jóvenes se relacionan afectivamente y sexualmente a edades muy tempranas; y de distintas maneras mujeres y varones, y para ellos es muy natural.
Por eso y para lograr que nuestros hijos comiencen a experimentar su sexualidad sin miedos ni tabúes, el díalogo con ellos debe ser franco; comprensivo y nó discriminatorio. Tienen que saber que existe un sostén en sus padres y madres, y también en otro integrante de la familia (hermanos/as mayores, tíos, abuelos). Un espacio dónde puedan volcar sus inquietudes y temores; y dónde encontrarán las respuestas y la contención necesaria QUE NO DEBEN BUSCAR EN OTRO LUGAR.

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