América Latina: Historia de la Educación Sexual Integral.

Publicado en por Los Derechos de las Mujeres

Durante el seminario regional 'La educación sexual integral. Derechos, logros y desafíos en Argentina, América latina y el Caribe', que realizó la pasada semana el Ministerio de Educación, la pedagoga Martha Moyano brindó un panorama de los paradigmas que guiaron la educación sexual en América Latina durante los últimos 30 años. Desde la preocupación por la planificación familiar y el enfoque biologicista, hasta la actualidad en que la ESI se apoya en un enfoque de derechos y la perspectiva de género.

'La educación sexual en América Latina fue iniciada por las organizaciones no gubernamentales y luego se sumaron los ministerios de salud' inició su disertación la psicopedagoga argentina Martha Moyano, ex asesora de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) y actualmente consejera del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA).

 

 

 

'En los años ’60, Argentina, Brasil, Colombia, Chile, México y Venezuela tenían un insuficiente desarrollo en educación sexual. Pero en ese momento se produjeron dos hitos que modificaron el panorama' señaló. El primero fue la Conferencia Mundial de Población y Desarrollo de Bucarest, en 1974 (20 años antes que la de El Cairo), donde los países desarrollados mostraron su preocupación por el gran crecimiento demográfico en las naciones periféricas, lo cual llevó a los programas de planificación familiar. 'Hasta entonces se hacía poquísimo en educación sexual –señaló la especialista-. Sólo los laboratorios daban charlas informativas en las que a las niñas se les indicaban procesos de ciclos ovulatorios y se promocionaban apósitos higiénicos. A partir de Bucarest, los países periféricos comenzaron a tener una incipiente posición hacia la planificación como derecho y no como imposición o control de natalidad.'

 

 

 

El otro hito fue que en esos años México creó el Consejo Nacional de Pobreza y Desarrollo, 'su primera política demográfica, ya que tenían un altísimo crecimiento de la natalidad y se proponían reducirla' apuntó Moyano. Se trató de la primera vez que en los textos para primaria y secundaria sobre educación en población se habló de educación sexual, con un enfoque típicamente biologicista, centrado en la anatomía y la fisiología de la reproducción y la anticoncepción, y apoyado fundamentalmente en la entrega de información. 'Es el enfoque que aún sigue vigente como remanente en el trabajo que hacemos en la actualidad' señaló la especialista.

 

 

 

Moyano destacó el rol que tuvo la Agencia Sueca de Desarrollo Internacional (ASDI) en la transformación de paradigmas, ya que en esos años impulsó un curso sobre educación sexual y desarrollo social al que asistieron las y los pioneros del tema en América Latina y que fue fundamental en la evolución posterior. 'Allí se propuso una visión más abierta, con otros objetivos que no eran sólo hablar sobre anticoncepción o reproducción.' De esta experiencia de ASDI surgieron muchos de los grupos de la sociedad civil del continente que promovieron el tema en los años siguientes.

 

 

 

Estado e Iglesia

 

 

 

En los ’80, comenzaron a tener participación en el tema los ministerios de Salud, lo cual generó controversias en muchos países por la fuerte influencia de la iglesia católica sobre los estados. 'La iglesia no es un bloque y en algunos casos acompaña al pueblo –señaló Moyano-. Con la iglesia de los ’80 se podía consensuar y trabajar desde los ministerios. En Brasil y Salvador, por ejemplo, se hicieron acuerdos. Y donde esto no se logró, y en las escuelas privadas regentadas por la iglesia católica, el enfoque de esta época fue moralizante: se trataba el tema desde el punto de vista de la moral, y se proponían valores religiosos vinculados a la fidelidad y al matrimonio. La polémica de estos años es que se acusaba al estado de brindar una educación sexual sin valores. Pero la educación sexual integral sí los tiene: son los valores de los derechos humanos, la universidad y la ciudadanía' enfatizó Moyano.

 

 

 

En esta década también comenzó a generalizarse, señaló Moyano, el desarrollo de proyectos de educación en pobreza, con financiamiento de UNFPA y canalizados a través de UNESCO. Dentro de los temas principales de estos proyectos, aparecían educación familiar y en sexualidad, aún con sesgo biologicista. Esta fue la tendencia en Colombia, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Paraguay, Perú, República Dominicana y Nicaragua.

 

 

 

También en 1980, y sobre la base del trabajo de las organizaciones no gubernamentales y de la Federación Internacional para la Planificación Familiar (IPPF) –fundamental en el apoyo a las ong’s- fue creada la Federación Latinoamericana de Sociedades de Sexología y Educación Sexual (FLASSES), que tuvo un rol fundamental en el desarrollo de la sexualidad y la formación de educadoras/es sexuales. 'El concepto que instaló la FLASSES, y que venía siendo cercenado –señaló Moyano- era el del placer.

 

 

 

Argentina

 

 

 

'En Argentina, en los ’90, la educación sexual seguía siendo un tema de la sociedad civil: las reformas educativas de los ’70 y ’80 no incluyeron el tema y el intento que se hizo en el ’96 bajo el gobierno de Menem no prosperó' relató Moyano.

 

 

 

En esos años apareció la prevención formal del VIH, que implicó una fuerte acción de los Ministerios de Salud y que éstos ocuparan en cierta forma el rol de los Ministerios de Educación en educación sexual, aunque desde una perspectiva médica e informativa. Este enfoque preventivo/informativo se focalizó en la transmisión de datos anatómicos y fisiológicos, prevención de la sexualidad (riesgos de embarazo precoz y enfermedades de transmisión sexual –ETS-) y promoción de la higiene sexual. 'Se trata de un enfoque que aún hoy sigue presente –apunó Moyano-: se trata de responder con información, pensando que si las personas disponen de este insumo cambiarán su comportamiento.'

 

 

 

El último enfoque, que es el que se está intentando desarrollar en la actualidad en el continente, es el de la educación sexual integral (ESI), basado en la ciudadanía y los derechos humanos. 'Somos sujetos de derechos y responsabilidades, que están basadas en los principios de igualdad y dignidad –señaló la pedagoga-. El paradigma propone una aceptación de la diversidad, la no discriminación y la no exclusión y, si bien hay prevención e información científica, éstas no pueden aislarse del enfoque de derechos y la perspectiva de género.'

 

 

 

Es el enfoque que actualmente se está desarrollando en Argentina, Brasil, Colombia, Guatemala, México y Uruguay y que fue fortalecido con la Declaración de México del 2008, en la que por primera vez los ministerios de Educación y Salud del continente acordaron un concepto integral de sexualidad y trabajar intersectorialmente para que en el 2015 se esté aplicando el enfoque en todo el continente y haya servicios amigables para la atención de una demanda de derechos.

 

 

'Hoy vemos un gran avance y un cambio de paradigma en la región. En México, Argentina, Brasil, Nicaragua y El Salvador hay programas que traducen la ESI en materias educativas con enfoque de derechos y género, y en la mayor parte se observa alguna política favorable a la implementación de la ESI. El 80% tiene además contenidos diseñados sobre el tema, pero no hay que olvidar que esto es sólo una parte, porque si en esos estados no están convencidos de la necesidad de hablar de ESI, el tema no se materializará aún con los mejores materiales educativos' concluyó la especialista.

 

Fuente: Argenpress.info - SANDRA CHAHER - Artemisa - 07/09/11 -

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