Arabia Saudí: Igualdad de oportunidades para las Mujeres y fin de la tutela masculina de las Mujeres.
Arabia Saudí: igualdad de oportunidades para las mujeres en la educación y fin de la tutela masculina de las mujeres, que afecta negativamente a su derecho a la educación.
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| Swsan y su padre |
Swsan Ali El Demini es una chica saudí brillante y ambiciosa que sueña con tener la mejor educación. Sin embargo, su educación ha sido una lucha constante. Educada en Arabia Saudí, en el marco de un sistema de tutela masculina, Swsan tiene la suerte de que su padre y tutor le apoya en la consecución de sus sueños. No obstante, los estudios y los servicios educativos a los que puede acceder Swsan en el sistema saudí de separación por sexos son mucho peores y más limitados que en el caso de los chicos. Por este motivo, Swsan tiene intención de seguir sus estudios en Estados Unidos. El problema es que su familia necesita ayudas públicas para cubrir el costo de los estudios en el extranjero. Swsan no puede pedirlas porque el Ministerio de Educación en su país obliga a las mujeres saudíes que salgan a estudiar fuera con una beca del gobierno a hacerlo acompañadas de un tutor. Este requisito se controla mediante varios formularios que precisan la firma de un tutor antes de obtener el permiso para estudiar fuera y el posterior seguimiento por parte del agregado cultural de Arabia Saudí en el país donde la mujer vaya a estudiar. En caso de incumplir esta norma, el gobierno puede poner fin a la beca. Swsan no puede estudiar en el extranjero porque, a pesar de que sus padres están dispuestos a acompañarla, su padre tiene prohibido salir del país a causa de su activismo político y su madre no puede ejercer de tutor.
La educación es un derecho humano fundamental y es de vital importancia para brindar a las personas un futuro productivo y de éxito. Según UNICEF, facilitar el acceso a una educación de calidad basada en los derechos y en la igualdad de género genera una onda expansiva de oportunidades para las siguientes generaciones. Sin embargo, la política saudí en materia de educación se basa en los estereotipos de género. “El objetivo de educar a una mujer es brindarle conocimiento de una manera islámica para que ella pueda cumplir con su rol en la vida como exitosa ama de casa, esposa ideal y buena madre, preparada para otras actividades que se adapten a su naturaleza como la enseñanza, la enfermería y la medicina”.
El sistema de la tutela masculina, entre otras cosas, restringe el derecho de las chicas a la educación porque las niñas no pueden estudiar sin el permiso de su tutor. Además, los tutores pueden impedir que las chicas continúen estudiando en cualquier momento, ya sea antes o después de finalizar la educación secundaria. También es necesario el permiso del tutor para elegir el campo de los estudios. Asimismo, el sistema de tutela masculina impone restricciones a las mujeres en los centros de enseñanza. Muchas veces no pueden abandonar las instalaciones sin el tutor, incluso en caso de ponerse enfermas. De hecho, las mujeres saudíes denuncian que en muchos centros educativos las profesoras son encerradas durante el horario lectivo y las alumnas no pueden salir si no viene a recogerles un tutor o un conductor designado a tal efecto. Como consecuencia del requisito del acompañamiento del tutor, sólo el 21% de los estudiantes saudíes que salen fuera a completar sus estudios son mujeres.
Además de todos los problemas que conlleva el sistema de la tutela masculina, el sistema educativo de segregación por sexos también reserva a las mujeres las peores instalaciones y unos planes de estudios limitados. No existen programas de universidad pública para las mujeres en campos tales como la ingeniería, la arquitectura o las ciencias políticas, y en algunas universidades simplemente no admiten mujeres. Los activistas saudíes denuncian que las mujeres estudiantes suelen ser destinadas a centros inferiores, como edificios destartalados y bibliotecas peor equipadas, y que apenas tienen acceso a las bibliotecas compartidas.
Arabia Saudí ha ratificado la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW, por sus siglas en inglés), que en su artículo 10 establece lo siguiente: “los Estados Partes adoptarán todas las medidas apropiadas para eliminar la discriminación contra la mujer, a fin de asegurarle la igualdad de derechos con el hombre en la esfera de la educación y en particular para asegurar, en condiciones de igualdad entre hombres y mujeres, las mismas condiciones de orientación en materia de carreras y capacitación profesional, acceso a los estudios y obtención de diplomas en las instituciones de enseñanza de todas las categorías, acceso a los mismos programas de estudios y los mismos exámenes, personal docente del mismo nivel profesional y locales y equipos escolares de la misma calidad y las mismas oportunidades para la obtención de becas y otras subvenciones para cursar estudios”.
El Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer, encargado de supervisar el cumplimiento de la CEDAW, observó con preocupación en las conclusiones presentadas a Arabia Saudí en abril de 2008 que “el concepto de tutela masculina respecto de la mujer limita gravemente el ejercicio de los derechos de la mujer en virtud de la Convención, en particular en lo que se refiere a su capacidad jurídica y respecto de cuestiones relacionadas con el estatuto personal, la educación y el empleo”, e instó a su gobierno a tomar inmediatamente medidas para terminar con la práctica de la tutela masculina sobre la mujer. Asimismo, recomendaba a Arabia Saudí que “promueva el conocimiento de la importancia de la educación como un derecho humano fundamental y una base para el empoderamiento de la mujer” y que garantice el acceso de las mujeres en igualdad de condiciones a todos los niveles y ámbitos de educación. . . .” Además, el Comité sobre los Derechos del Niño, encargado de supervisar el cumplimiento de la Convención sobre los Derechos del Niño (CRC, por sus siglas en ingles), recomendaba en sus observaciones finales de marzo de 2006 que Arabia Saudí garantice el acceso de todos los niños, en igualdad de condiciones, a una educación de calidad en todos los niveles del sistema educativo y que tome medidas para acabar con los estereotipos relacionados con los roles y las responsabilidades de hombres y mujeres, “y revise con un ojo crítico los planes de estudio de las escuelas a fin de suprimir todas las prácticas discriminatorias, como el exiguo acceso de las niñas a la formación profesional y la capacitación”.
Fuente: Redacción Mujeres - (31.4) - Abril 2011