Barcelona: Mercadeo de Mujeres.
Las redes de tráfico de mujeres dedicadas a la explotación sexual operan bajo los indicadores de oferta y demanda, como si fueran empresas ordinarias. Sin embargo, su mercancía, seres humanos, no está amparada por las leyes del mercado, sino por las de la esclavitud. En Barcelona, el Cuerpo Nacional de Policía (CNP), así como el resto de fuerzas del orden vigilan de cerca este tipos de delito.
Según los datos de la CNP, el año pasado se desmantelaron 19 redes en la capital catalana. Eso sí, el número tiene trampa, porque sólo contabiliza las organizaciones que casan con la definición que se dio en el tratado de Palermo de las Naciones Unidas. Así, seguramente, hubo más desarticulaciones.
Las redes tienen dos vías de financiación: a través de las chicas y de los clubs. Pese a proporcionar a la mujer un establecimiento, las mafias siguen cobrando a sus víctimas parte de su servicio para saldar la deuda por haberlas introducido en España. "Es una deuda que no llegan a pagar nunca. Siempre hay excusa para ampliarla", explican fuentes policiales.
Las mismas fuentes señalan que las chicas pueden tener un precio u otro según el explotador a la que se la vendan. "Las de países del Este las acostumbran a vender por unos 6.000 euros. En cambio, el precio de una nigeriana va hacia los 3.000", explican.
Asimismo, ese precio puede variar según las prestaciones que ofrezca cada mujer. "Se tiene en cuenta muchos factores, desde la belleza hasta cuántos servicios pueden realizar al día", explican. Desde el CNP, se asegura que incluso se han hallado currículums que detallan en qué clubs ha trabajado cada chica.
Ayudar a estas mujeres para que abandonen las redes de prostitución es complicado, ya que hay que sumar otros factores. "Al rescatarlas afrontan un montón de problemas: muchas están en situación irregular y pueden ser expulsadas, se quedan sin dinero para sus familias y sin casa", explican las fuentes consultadas. En este sentido, el trabajo de las ONG resulta indispensable para lograr que las mujeres se sientan respaldadas.
Las procedencia de las mafias
Países del Este. El acuerdo Schengen ha facilitado el trabajo a muchas redes de prostitución de países del Este a medida que han ido entrando en la Unión Europea. Las personas que trabajan para estos grupos suelen ser muy disciplinadas, con formación paramilitar. Es habitual que traigan a mujeres engañadas que no saben que van a ejercer la prostitución.
Suramericanas. El origen de estas redes de prostitución suele ser en un alto porcentaje brasileño y, en menor medida, dominicano y ecuatoriano. No necesitan visados y juegan con los 90 días del permiso de turista. Una vez finalizan los plazos, devuelven a las mujeres a su país de origen. Por lo general, no engañan a las chicas sobre qué van a hacer pero sí en las condiciones.
Subsaharianas. Principalmente, de Nigeria. No existe una organización como tal en ciudades españolas, así que todo se dirige desde su país de origen. A diferencia de los otros grupos, tampoco cuentan con proxenetas que las controlen, aunque sí con madames que las vigilan de cerca. Trabajan exclusivamente en las calles.
Fuente: ADN.es - GABRIEL TRINDADE - Barcelona - 06/09711 - (Alertas Google) -