El derecho a ser madre en el feminismo Islámico.
Uno de los males que afectan al occidente de hoy día es la disgregación de la institución familiar y la supremacía de otros derechos frente al derecho fundamental a construir una familia.
Se realizan conferencias, foros, simposios, se publican artículos sobre el tema, se consiguen avances tanto teóricos en el modo de pensar de la gente como prácticos, tanto a niveles gubernamentales, facilitando nuevos puestos de trabajo como a niveles populares. Todos los esfuerzos de las personas físicas, entidades u organizaciones son apoyados y respaldados por la mayoría de las comunidades musulmanas.
Con todas las aportaciones y progresos, la experiencia obtenida y el convencimiento progresivo de otros sectores islámicos, tenemos sentimientos muy optimistas. Cada vez hay más estudiosos en el campo académico y más organizaciones en el campo social trabajando sobre el feminismo islámico.
Sin embargo, todavía hay muchos temas a los que desgraciadamente no se les ha la dado debida importancia. La razón de esto, es que para ciertos temas, basamos nuestras opiniones en el pensamiento occidental que nos ha sido legado de la cultura cristiana, tal como la influencia de los filósofos europeos, mayoritariamente no musulmanes en vez de los valores que les da a las mujeres el Corán y la Sunna. Esta tendencia a veces no es la más adecuada.
Por ejemplo, el tema del derecho a ser madre, es uno de los temas que se debería estudiar mucho más en su profundidad, porque formar una familia es el derecho principal de una mujer y viene mucho antes que el derecho a trabajar. Además, la familia es el núcleo en el Islam.
Pero el error empieza mucho antes. Desde una temprana edad, se nos impone la idea de que el objetivo de la vida es estudiar y colocarse en un buen puesto de trabajo. Además, de tener independencia económica, libertad de movimiento sin tener que dar explicaciones a nadie, etc. Este es el resultado del occidente de hoy día. La institución de la familia destrozada, cientos de millones de personas que viven solas en sus casas, independientes, quizás acompañadas con un animal sean perros, serpientes, peces, etc...
El objetivo de la filosofía occidental es el mundo terrenal, mientras que el objetivo principal del Islam es la vida eterna. En el Islam, al contrario de lo que suele ocurrir en pensamiento secular de occidente, se debe educar a las jóvenes en el valor del derecho a formar una familia, a ser madres, de poder tener un hogar que sea uno de los rincones de los jardines del Paraíso. El Santo Profeta mismo (la paz sea con él), anima a las mujeres para que aspiren a ser madres: “El paraíso está por debajo de los pies de las madres”. Mientras muchas jóvenes sueñan con tener un trabajo y llevar una vida completamente independiente, el islam alienta a la mujer a entablar una familia, a crear vínculos de amor, armonía, paz y felicidad dentro del círculo familiar.
Voy a hablar de una anécdota que me contaron unas amistades sobre la visita a su casa de una funcionaria, cercana a la edad de jubilación. Al ver a los hijos de la familia, sirviendo a sus padres e invitados, comidas, bebidas, mostrando un gran cariño hacia sus padres, la mujer muestra su admiración y envidia y comenta: “!Qué envidia te tengo! Mañana por la mañana tengo que levantarme pronto, maquillarme, ponerme los tacones e irme a trabajar. ¿No tenía derecho a ser como tú? ¿No podía formar una familia? ¡Qué pena doy!”.
Las corrientes feministas llaman “modernidad” única y exclusivamente a los principios occidentales fracasados, mientras nuestro punto de vista feminista se basa en la modernidad que ofrece el Islam, tomando como ejemplo la familia del Profeta (la paz sea con él) y los principios islámicos. El feminismo islámico, debe centrarse más a menudo en el derecho de la mujer a ser madre de familia. Además, no solamente debemos limitar los principios islámicos al tema de la maternidad, sino que encontramos referencias suficientes para elaborar un discurso de valores más extenso y que abarca otros aspectos como el derecho a la educación, la igualdad, el trabajo, etc.
Fuente: webislam - NUR K. de VILLA