Fué elejida "mujer del año" en 1997. ¿la conociste?
Se llama Mónica Carranza, y su sueño fué siempre tener una familia. "Cuándo era chiquita me sentaba frente a un colegio a mirar cuando las mamás venían a buscar a sus hijos y se los llevaban de la mano".
Nunca pudo cumplirlo. A los nueve años su desintegró su familia y fué trasladada a un instituto de menores, del cual se escapó para convertirse en una "chica de la calle". Sin embargo, realizó algo más grande. Tras mucho esfuerzo logró fundar el comedor "Los Carasucias" que funciona desde hace 10 años; brindado techo y comida a miles de familias que, como alguna vez ella, sufren la pobreza y el abandono, además la fundación "Carasusias" inauguró oficialmente en el mes de Abril, una casa con capacidad para 150 chicos que aún no funciona por falta de gas.
La fundación cuenta con otros dos hogares, aparte del de madres solteras y del que según promesas de Metrogas, podrá inaugurarse a la brevedad para brindar diariamente casa, comida, atención médica y lo indispensable para la educación de más de 150 chicos menores de 12 años, y para 2500 familias que reciben de los comedores de la fundación lo que para ellas constituye la única comida del día. Mónica Carranza se propuso un desafío más para un nuevo emprendimiento: "Tengo muchos niños desnutridos, con piojos, enfermos de Sida, con las defensas bajas". Para llevar a cabo este proyecto "Sueños por cumplirse" intenta encontrar un padrino. "Necesito que me ayuden a cuidarlos. Mi idea es darle a cada persona la historia clínica del carasusia que apadrina para que pueda ver cómo, con su ayuda, ese niño sube de peso o pasa de grado" sueña en voz alta Mónica Carranza.
Pero Mónica Carranza, tuvo que "pasar la posta" de sus sueños. El día 28 de Diciembre de 2009, murió durante la mañana, víctima de un cáncer de útero despúes de una larga e intensa lucha contra esa enfermedad. Su ejemplo de lucha y solidaridad quedará para siempre en los corazones de los "Carasusias". Su trabajo y su entrega fué reconocido en 1997, cuando la eligieron "la mujer del año". Sus últimas palabras dichas a su hijo Roberto, fueron: "ocupate del comedor".
Un homenaje a esta mujer, que silenciosamente y a pesar de todo su sufrimiento, tuvo la fuerza de su ternura y amor para brindarse a los que sufrían necesidades y exclusión social.
¡ Lástima que no pude conocerla !