Las RELACIONES PELIGROSAS.
Algunos hombres no pueden aceptar el cambio de roles que está viviendo la mujer.
La violencia de género es un problema social que está alcanzando unas cifras alarmantes. Según Amnistía Internacional, la violencia contra las mujeres es la causa principal de muerte y discapacidad entre las mujeres de 16 a 44 años, por encima de las guerras, accidentes de tráfico y cáncer. En la Unión Europea, 1 de cada 5 mujeres ha sufrido malos tratos por parte de su pareja al menos una vez en la vida. El maltrato psicológico (insultos, ofensas, gritos, manipulación, chantaje, aislamiento) es menos evidente que el maltrato físico, pero no por ello menos doloroso.
En el origen de los malos tratos actuales se encuentra el cambio de roles de la mujer, que ya no puede aceptar la sumisión al hombre. Algunos hombres no pueden aceptar este cambio de roles y esto, unido a determinadas variables, dispara la violencia hacia sus parejas.
Señales de alarma. El maltratador en el noviazo.
El maltrato existe de forma "latente" desde el principio de la relación. Durante el noviazgo o en el inicio del matrimonio, el maltratador ya presenta conductas que han de ponernos alerta: suele ser celoso y posesivo con su pareja, ejerce control sobre ella queriendo saber en todo momento dónde está, con quién, cuánto dinero gasta, con quién habla por teléfono y revisa su móvil, controla cómo viste... A veces ridiculiza a la pareja en público y puede que haya tenido algún arranque de ira injustificada.
Al comienzo de la relación es cuando la mujer tiene más capacidad de elección y, debe no dejarse llevar por la pasión del enamoramiento y conocer el grado de compatibilidad con el hombre. La ruptura suele ser difícil y entonces puede ser necesaria la ayuda de un profesional de la psicología.
Establecimiento de la violencia. Ciclo de la violencia.
Al principio, el agresor va acumulando tensión porque quiere imponer su dominio sobre la mujer y surgen entonces los primeros conflictos. Aparecen en él la frustración y los cambios de humor ya que se va cargando de tensión contenida. En un momento puntual el agresor descarga la tensión con violencia incontrolada y después se da cuenta de lo que ha hecho, mostrando arrepentimiento, trata de reparar el daño, pide perdón y promete no volver a hacerlo. La mujer lo perdona, cree que no lo hará más. Se reinicia una " luna de miel" hasta que la tensión se vuelve a acumular y se repite el ciclo.
Con el paso del tiempo los ciclos se dan cada vez más rápido, la intensidad de la violencia va aumentando y el arrepentimiento de él va desapareciendo.
Papel de la víctima en el ciclo de la violencia
La víctima tiende a perdonar al maltratador desde el principio, creyendo que él cambiará, que ella le hará cambiar. Pero el maltrato se va agravando. Se perpetúa así el ciclo de la violencia. No existe un maltrato aislado, el maltrato es una conducta crónica.
Tratamiento
Con las víctimas, el primer objetivo es garantizar su seguridad adoptando, en su caso, las medidas judiciales, policiales o de asistencia social necesarias. Respecto a la terapia, los objetivos deben ir encaminados a la recuperación de la autoestima, a la readquisición de las relaciones sociales, al establecimiento de un proyecto de futuro, al apoyo psicológico en la educación de los hijos y al afrontamiento del déficit psicológico existente (trastorno de estrés postraumático, depresión, ansiedad, alteraciones de salud, etc.)
Con respecto a los maltratadores, se están poniendo en marcha programas de tratamiento, encaminados a modificar creencias distorsionadas y a dotarles de estrategias no violentas para el manejo de conflictos. Los resultados son prometedores.
No obstante lo más importante es la prevención de la violencia futura. Hay que enseñar a los niños habilidades de comunicación y de solución de problemas, así como educarles en la igualdad de roles respecto a las niñas. Asimismo la prevención del consumo abusivo de alcohol y drogas, la educación de la autoestima y la detección temprana de cualquier trastorno emocional (hiperactividad, conductas antisociales, celos excesivos, etc.) son necesarias para erradicar comportamientos violentos.
Fuente: Informacion.es - Diario de la Provincia de Alicante - Dra. TERESA PEREIRE - 30/07/11 - (Alertas Google)