Liberan al femicida Barrera.

Publicado en por Los Derechos de las Mujeres

Ricardo Barreda logró la libertad condicional. La sentencia judicial indignó a integrantes del movimiento de mujeres, que tienen presente las cuatro mujeres asesinadas en 1992. Un familiar de una víctima de femicidio revive su desafortunada experiencia en la administración de justicia. Expertas reconocen la legalidad del fallo favorable a Barreda, pero reflexionan sobre aspectos del caso que escandalizan.

Injusticia. Esta palabra describe el sentimiento que embargó a muchas mujeres cuando conocieron que Ricardo Barreda, el asesino de Gladys Mac Donald (la esposa), Cecilia y Adriana (las hijas) y Elena Arreche (la suegra), obtuvo la libertad condicional. Ahora este femicida puede salir de la casa del barrio porteño de Belgrano, donde vive desde 2008 bajo el régimen de prisión domiciliaria. La Cámara de Apelaciones y Garantías de La Plata, provincia de Buenos Aires, resolvió beneficiar a Barreda con una la libertad controlada el 5 de enero, aunque el abogado Eduardo Gutiérrez, a cargo de la defensa, había pedido la libertad definitiva tras 19 años de detención.
Los noticieros televisivos entrevistaron a los vecinos de Barreda y hay varones que lo consideran un ‘ídolo’. Este tipo de reacción indigna al movimiento de mujeres, sobre todo porque son posibles frente a la puesta en libertad de un femicida. 'Que deje de cumplir el arresto domiciliario al que fue condenado estos últimos años demuestra el poco valor que el Estado y nuestra sociedad le dan a la vida de las mujeres', afirmó la diputada de la Coalición Cívica Fernanda Gil Lozano en un comunicado de prensa.

 

No obstante la justicia bonaerense 'aplicó las normas generales sobre la ejecución de la pena y las condiciones de acceso a la excarcelación', explicó la abogada Natalia Gherardi, directora ejecutiva del Equipo Latinoamericano de Justicia y Género ELA. 'Este caso merece la misma interpretación de las normas en cuanto a la ejecución de la pena que la de cualquier otro caso de homicidio', aclaró la experta.
El espantoso crimen de Barreda (asesinó a toda su familia con una escopeta) ocurrió en 1992 en La Plata. Barreda fue preso de manera preventiva hasta 1994. Luego fue enjuiciado y condenado a reclusión perpetua, sin embargo la sentencia quedó firme recién en 2007, con un fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Cuando el abogado Gutiérrez solicitó la libertad definitiva en diciembre de 2010, la Cámara Penal de La Plata decidió reformularle a Barreda el tiempo de detención en 30 años y 7 meses. Tuvo en cuenta la ley del dos por uno (por cada día de prisión preventiva, dos para el cumplimiento de la pena) y el período que estuvo preso sin condena firme (desde noviembre de 1994 hasta mayo de 2007). También consideró que el encarcelamiento se produjo antes de 2004, año en que se eliminó la posibilidad de acceder a la libertad condicional tras estar veinte años preso (ahora deben computarse 35 años de prisión). Estas son algunas de las interpretaciones que llevaron al tribunal provincial a otorgar la libertad condicional a Barreda.
Gherardi reflexionó: 'Podemos discutir esas normas y esas condiciones, pero en términos generales y no para este caso en particular. El derecho requiere ser aplicado en condiciones de igualdad tanto para mujeres como para varones y en todos los casos'. La directora de ELA dijo que entiende 'la desazón que genera este caso y que estas normas beneficien a una persona que mató a las 4 mujeres de su familia. Pero no tenemos que desear abandonar el principio de igualdad ante la ley'.

Ante esta posible libertad condicional podrían generarse identificaciones con las acciones del sujeto, asumidas simbólicamente como propias: ‘El pobre tipo hizo justicia! Lo debían tener harto en su casa...’ Inferencia que conduce a santificar a Barreda como alguien que, habiendo purgado su delito(?) ahora inicia una vida de pureza y convivencia. No volverá a matar, siempre y cuando que quienes convivan con él no lo molesten ni lo harten con sus reproches. Porque lo que 'justifica' el cuádruple asesinato es, según el victimario, las permanentes humillaciones a las que era sometido. Lo que en las escuelas y fábricas se conoce como 'bulling' o 'mobbing'. La reacción de quien fue victimizado mediante burlas y discriminaciones. Entonces, los que le dan la bienvenida Barreda y lo incorporan al santoral se sienten gratificados por esta nueva presencia en las calles de la ciudad. Toda buena gente, comprensiva y piadosa. En esa población faltan cuatro mujeres, que no pueden opinar.
Referencia: artículo publicado por ALEJANDRA WAIGANDT - Artemisa - 13/01/11
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Etiquetado en violencia

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