México: Migrantes guatemaltecas enfermas, explotadas y discriminadas.
Además de las agresiones físicas y sexuales que enfrentan las migrantes en su paso por México rumbo a Estados Unidos, el Estado ejerce otro tipo de violencia contra las extranjeras que deciden residir en el país, al privarlas de servicios de salud, condiciones de trabajo dignas, y de mecanismos claros para su regulación migratoria.
Lo anterior lo informó Melissa Vértiz, coordinadora del área de Incidencia del Centro de Derechos Humanos Fray Matías de Córdova, quien añadió que existe una "invisibilización" tanto de las mujeres que llegan a México para quedarse de manera temporal o permanente, como de las "desventajas" que enfrentan en el país.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Migración (INM), en el país residen 262 mil 672 personas extranjeras; el 50 por ciento de esa población es del sexo femenino, según el Instituto para las Mujeres en la Migración.
Estas mujeres son originarias en su mayoría de municipios de Guatemala fronterizos con México; algunas de ellas son llamadas "golondrinas" porque diario "vienen a trabajar y se regresan a su país cuando termina su jornada".
Las migrantes que se establecen en nuestro país no son atendidas por los servicios públicos de salud, ya que "además de que son discriminadas, deben pagar la consulta y no les dan los medicamentos, por eso muchas prefieren pagar un servicio privado de bajo costo", explicó Vértiz.
Abundó que ellas tampoco tienen acceso a programas sociales como Oportunidades porque carecen de documentación de su estancia legal.
Al no regularizar su situación migratoria, estas mujeres no obtienen empleos en condiciones dignas, lamentó la activista. Precisó que actualmente la mayoría de las migrantes se ocupa en el trabajo del hogar o en el campo, donde se violentan sus Derechos Humanos (DH) y laborales.
El panorama de las migrantes en México no ha mejorado "al menos en la última década, debido a la falta de acciones efectivas y de voluntad real por parte del Estado", señaló la integrante del Centro de Derechos Humanos Fray Matías de Córdova.
En 1999 diversas organizaciones mexicanas defensoras de los DH y de apoyo a las personas migrantes documentaron esa situación en el libro "Migración: México entre sus dos fronteras", en el que señalan múltiples transgresiones a las garantías de las centroamericanas que hasta ahora se mantienen.
En la investigación se denunciaba que la mitad de las migrantes empleadas del hogar que fueron entrevistadas -en su mayoría originarias de Guatemala y trabajadoras desde los 14 años de edad-, había sufrido maltrato por parte de sus empleadores. También tenían una sobrecarga de trabajo, recibían bajos salarios y poca comida.
Fuente: ADITAL - GUADALUPE CRUZ JAIMES - CIMAC - (Comunicación e Información de la Mujer) - 16/09/11 -