México: MUJERES DELINCUENTES ¿Quién secunda la moción?

Publicado en por Los Derechos de las Mujeres

E s realmente preocupante el aumento de mujeres que participan en el crimen organizado. Pero no solamente este tipo de crímenes ha visto la adhesión de las mujeres a sus filas, también se han incrementado las cifras de damas que son protagonistas de infracciones del fuero común. Estoy hablando de una circunstancia a nivel nacional, en la que desgraciadamente San Luis Potosí no es la excepción. Los que han estudiado este hecho apuntan varias razones por las cuales se ha dado esta adhesión: económicas, sociales, de transformación de género, etc. Por otro lado, hay algunos que ubican esta situación en el terreno del abuso y la inequidad. La realidad es que es una cuestión muy compleja. Usted juzgará.

La Oficina de las Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito (UNODC, por sus siglas en inglés), ha informado del aumento en México de los delitos comunes cometidos por mujeres, así como también de los relacionados con drogas, de unos 15 años para acá. Un 10 % más de mujeres se han visto involucradas en actividades delictivas en general, y un 21% más en las relacionadas con las drogas. Lo que es lógico, también las cárceles femeniles de todo el país han incrementado población, hasta en un 192% de cinco años para acá. 323 detenidas ha habido este año en San Luis Potosí.

Aquí en México, el Instituto Nacional de las Mujeres, a través de su Coordinador de Asuntos Jurídicos, Pablo Navarrete Gutiérrez, dio a conocer que a nivel federal se ha incrementado en un 40% de la participación de personas del sexo femenino en actividades delictivas relacionadas con el crimen organizado y los delitos contra la salud. Esto se dio a conocer en el Congreso Estatal para la Emisión y Aplicación de las Órdenes de Protección, llevado al cabo en Michoacán. Argumentó asimismo que la razón por la cual estas mujeres participan ahora en esta actividad ilícita se debe principalmente a razones sentimentales, es decir que al tener un parentesco directo o sentimental con hombres que se dedican a la delincuencia organizada, ellas son reclutadas como apoyo. En este mismo sentido, el Observatorio de Violencia Social y Género de la capital del Estado de Durango, coincide al afirmar que lo que lleva a las mujeres a participar en actividades como secuestro, extorsión, etc., obedece a cuestiones de carácter afectivo. Sin embargo, confirma que la mayor parte de las tareas que realizan corresponden a las típicamente desempeñadas por mujeres, es decir que se dedican a “cuidar” a las personas, preparar alimentos, entre otras diligencias de este tipo. Sin embargo, de acuerdo con lo afirmado por la titular del Instituto de la Mujeres de San Luis Potosí, Teresa de Jesús Mendoza, es un hecho que muchas de ellas se han convertido en líderes de las propias bandas: “antes se tomaba a la mujer como ornamento, esposa o pareja de los capos”, pero ahora ya tienen un rol preponderante. Una transformación sin duda absolutamente negativa.

Por otro lado, al hablar de este tema no podemos dejar a un lado el flagelo de la trata de personas. La relación es muy sencilla: así como los grupos delictivos reclutan a migrantes, a jóvenes de escasos recursos, etc., también enlistan mujeres, que dicho sea de paso, a veces son muy jóvenes. El fenómeno de la migración femenina, que se vio de manera masiva desde la década de los setenta, ha permitido que el tráfico de mujeres, con fines de explotación sexual, comercial, laboral, etc., prolifere. La condición de clandestinidad de los migrantes hace que el reclutamiento de personas para engrosar las filas del crimen organizado sea una operación de relativa facilidad para estos grupos.

Pero como le describía al principio, no solamente se ha visto la incursión de la mujer en delitos relacionados con el crimen organizado, sino que también han participado en los que se consideran del fuero común, como lo son el robo, lesiones con arma blanca, violencia intrafamiliar, homicidio, etc.

Desde luego no se pueden descartar las motivaciones económicas para que las mujeres cometan ilícitos en los que antes su participación era casi nula, ni tampoco se puede decir que ninguna tiene un rol protagónico en el secuestro, la extorsión, la venta de estupefacientes, o en los robos, homicidios, etc. Pero también podemos decir que en algunas ocasiones la situación de abuso de la mujer a nivel familiar o sentimental, así como el ser víctima de trata, ha propiciado que aumenten el número de mujeres delincuentes.

La solución a este problema, como su origen y motivación, es sumamente compleja. Es muy difícil, asimismo, justificar la participación en delitos tan graves como los que se mencionan en esta intervención, con la salvedad, desde luego, del abuso y la dominación que se recibe cuando se es víctima de trata o por cuestiones de género. La marginación y también la falta de principios son elementos que conforman este asunto. Como le digo, un problema difícil, complejo, tanto en su origen, como en su tratamiento y solución.

 

Fuente: pulso.com.mx - ALEJANDRA SANTOS A. de LOZANO - 24/08/11 - (Alertas Google) -

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Etiquetado en Historia de Mujeres

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