Mujeres y religión.

Publicado en por Los Derechos de las Mujeres

ALGUNAS RELIGIONES CONSIDERAN A LAS MUJERES CIUDADANAS DE SEGUNDA, LO QUE PERMITE QUE PERCIBAN SALARIOS MENORES, SEAN GOLPEADAS Y EN MUCHOS CASOS VIOLADAS.
Las religiones derivan su poder y popularidad en parte del compás ético que ofrecen. Así que, ¿por qué la fé de tantas religiones ayudan a perpetuar algo que la mayoría de nosotros considera como profundamente poco ético: la opresión de las mujeres?. No se trata que los caudillos en Congo citen los Evangelios para justificar sus violaciones multitudinarias, (aunque al último que conocí allá se hacía llamar pastor y usaba un botón que decía: "rebeldes por Cristo". No se trata de que quemen a las novias en India como parte de un ritual hidú, y no hay un verso en el Corán que instruya a los matones afganos a lanzar ácido contra el rostro de las chicas que se atreven a ir a la escuela. 
No obstante, estos tipos de abusos (junto con otras injusticias, cmo cachetear a una novia o pagar menos a las mujeres por su trabajo), surgen a partir de un contexto social en el que, con frecuencia, las mujeres son ciudadanas de segunda clase. Estas situciones que las religiones han ayudado a moldear, siguen sostenidas y no han presionado fuerte para cambiarlas."se evita que las mujeres tengan un papel pleno y equitativo en muchas religiones, lo que crea un hambiente en que las violaciones contra ellas se justifican" señaló el ex presidente Jimmy Carter en un discurso pronunciado el mes pasado en Australia, ante el parlamento de Religiones del Mundo. "La creencia de que las mujeres son seres humanos inferiores ante los ojos de Dios, dá excusas al marido brutal que golpea a su esposa, al soldado que viola a un a mujer, al empleador que tiene una escala de salarios más baja para sus empleadas, así como a padres que deciden abortar un feto femenino"
Carter, quien vé a la religión como una de "las causas básicas de violación de los derechos de las mujeres" es integrante de Los Ancianos, un consejo de líderes retirados reunidos por Nelson Mandela. Los Ancianos se centran en el papel de la religión en la opresión de las mujeres, y emitieron una declaración conjunta en la que llaman a los líderes religiosos a "cambiar toda práctica discriminatoria dentro de sus propias religiones y tradiciones". Los Ancianos no son ni irreligiosos ni agitadores, incluyen al arzopispo Desmond Tutu, e inician sus reuniones con un momento de oración en silencio.
"Los Ancianos no atacan a las religiones como tal", señaló Mary Robinson, ex presidenta de Irlanda y alta comisionada de Naciones Unidas por los Derechos Humanos. Sin embargo, agregó: "todos reconocemos que si existe un tema general para las mujeres, es la forma en la que se puede manipular la religión para sojuzgar a las mujeres". Claro que hay bastante materia prima, tanto en el Corán como en la Biblia, para quienes buscan la teología de la discriminación. El Nuevo Testamento cita que San Pablo (I Timoteo 2) dijo que las mujeres "deben estar en silencio". El Deuteromonio declara que si una mujer no sangra la noche de bodas, "los hombres de su pueblo la lapidarán". Una oración judía ortodoxa agradece a Dios, "que no me hizo mujer". El Corán estipula que una mujer heredará menos que un hombre, y que el testimonio de una mujer cuenta la mitad  que el de un hombre. Para ser justos, muchos académicos creen que, de hecho, Pablo no escribió el pasaje en el que llama a las mujeres a permanecer calladas, y el Islam empezó como socialmente progresista para las mujeres (prohibiendo el infanticidio femenino y limitando la poligamia), pero no siguió avanzando.
Sin embargo, líderes religiosos santificaron las estructuras sociales, en lugar de presionar por la justicia. En África, ayudaría muchísimo que los personajes religiosos defendieran a las viudas privadas por tradiciones injustas sobre las herencias, o a las víctimas de violación, o a las alumnas que enfrentan exigencias sexuales de sus maestros. En cambio en Uganda, se encuentra la influencia de los cristianos conservadores en un empuje grotesco para ejecutar a los homosexuales. No obstante, paradójicamente, las iglesias africanas que más han hecho para darles poder a las mujeres han sido las conservadoras, lideradas por evangelistas, especialmente pentecostales. En particular, éstos las alientan a asumir cargos directivos, y para muchas es pa primera vez que les confían autoridad y que encuentran que se respetan sus opiniones. En Áfrida rural, las iglesias pentecostales se están convirtiendo en una fuerza significativa para emancipar a las mujeres. Es un rayo de esperanza que nos recuerda que mientras la religión es parte del problema, también puede serlo de la solución. El Dalai Lama ha dado ese paso y se califica como feminista.
Otro precedente excelente es la esclavitud, cada una de las religiones abrahámicas aceptó la esclavitud. Mahoma poseyó esclavos, y parece que San Pablo la aprobaba. No obstante, los pioneros del movimiento abolicionista fueron cuáqueros y evangélicos,como William Wilberforce. En última instancia, gente de fé trabajó ferozmente para desterrar a una institución opresiva que antes habían aprobado las iglesias.
Hoy, cuando las instituciones religiosas excluyen a las mujeres de sus jerarquías y rituales, la implicación inevitable es que son inferiores. Los Ancianos tiene razón en que los grupos religiosos deberían defender un simple principio ético: los Derechos Humanos de cualquier persona deberían ser sagrados, y nó depender de algo tan terrenal como sus genitales.
Fuente: artículo publicado por LosAndes. on line -  17/01/10 - Noticia aparecida en el Times - no se especifica autor -

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Etiquetado en Religión

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