Perú: adolescentes y jóvenes, las más postergadas.
La falta de información, la ausencia de servicios de salud sexual y reproductiva amigables y la vigencia de leyes ambiguas y restrictivas son algunos de los factores que, sumados a la pobreza y exclusión, contribuyen a que las adolescentes y jóvenes menores de veinte años sean particularmente afectadas por embarazos no deseados, abortos inseguros y muerte materna. La Encuesta Demográfica y de Salud Familiar (ENDES) 2009, recientemente publicada, revela una disminución importante de la mortalidad materna en Perú, que en 2009 fué 103 por mil nacidos vivos, frente a la cifra anterior de 185. Asimismo, señala un descrecimiento en la tasa global de fecundidad, que actualmente es de 2.6 hijos por mujer, 10,3% menos de lo estimado en la ENDES 2000.
Para explicar el sentido de estas nuevas informaciones, el CLAM entrevistó a Daniel Aspilcueta, médico ginecólogo obstetra, director ejecutivo del Instituto Peruano de Paternidad Responsable (INPPARES), acerca del panorama de la salud sexual y reproductiva entre las adolescentes y jóvenes peruanas.
Para él, la visión triunfalista con la que sectores oficiales difunden los referidos indicadores sociodemográficos, oculta las brechas existentes en la sociedad peruana respecto ala garantía del derecho a la salud y de los derechos sexuales y reproductivos.
También contribuye a invisibilizar la situación de vulnerabilidad a que está sometida la población adolescente y juvenil en situación de pobreza, en particular las mujeres, debido a las inequidades de género.
El especialista señaló que las adolescentes inician su vida sexual a edades cada vez más tempranas, sin la debida información y en muchos casos por presión de la pareja, o en condiciones de franca violencia.
En este contexto no debe extrañar que las cifras de embarazo, de aborto inseguro y de la mortalidad en mujeres menores de 20 años se hayan incrementado, señaló, al tiempo que recordó que el 24% de mujeres que llegan a los hospitales por casos relacionados con abortos, son adolescentes.
Aspilcueta lamenta que el Estado no haga esfuerzos sostenidos para brindar una educación sexual integral a la población adolescente. Al respecto, sólo existen propuestas piloto que no llegan a consolidarse y a extenderse masivamente debido, en buena medida, a la permanente interferencia de sectores conservadores religiosos.
Fuente: Extraído de la publicación de CLAM - Noticias CLAM - Centro Latino-americano en Sexualidad y Derechos Humanos -
10/06/10 -