Ser madre antes de tiempo (2).
SIN SABER POR QUÉ
Angeles Cirio tiene 21 años y dos hijos: Olivia de 5 años y Vicente de 2. Cuándo quedó embarazada de su hija, llevaba 4 meses de novia con Juan Pablo. Ambos eran alumnos del colegio Juan XXIII, de Boulogne. "Desde un primer momento estuvinos de acuerdo en tenerlo, aunque también acordamos que yó me quedara en mi casa hasta que la beba fuera un poco más grande. Nos fuimos a vivir juntos cunado Olivia yá tenía 2 años". Ahora, recién separada Angeles continúa viviendo en esa misma casa, ubicada en la localidad de Punta Chica. Cinco años despúes de aquella experiencia, todavía no puede explicar muy bien por qué razón, sabiendo más de lo necesario acerca de cómo cuidarse, quedó embarazada. Y la inconsciencia, como único motivo, no le alcanza como explicación. "Estoy convencida de que quien no quiere embarazarse, toma las precauciones y no se embaraza. No sé bien qué buscaba yó en aquel entonces, jugando con fuego cuando sabía muy bien que me podía quemar ...." reflexiona. Y recuerda toda la contención recibida por parte de su familia. "Mi mamá fué fundamental". Ella también tuvo un embarazo no planeado cuando tenía 19 años. Pero en aquel entonces, te casabas. A mí, en cambio, me pudo acompañar sin presiones".
Desde su labor como presidenta de la Sociedad Argentina de Ginecología Infantojuvenil, la Médica Miriam Salvo aporta más diferencias entre los casos actuales y los que se daban hace dos generaciones. "En estos tiempos las familias acompañan más ya que muchas veces repiten la historia familiar: son hijas de madres que a su vez fueron madres adolescentes. Las adolescentes mayores de entre 18 y 19 años llegan, en su mayoría, con una relación estable de pareja. Pero lo más evidente es que muchas de las adolescentes no tienen otros proyectos"
Como es obvio suponer, la forma en que una adolescente atraviesa la experiencia de la maternidad varía según la clase social. Numerosas investigaciones marcan, incluso, notables diferencias en la forma de vivir la sexualidad. Y en esto también es fundamental la perspectiva de futuro que una adolescente tenga y sienta que tiene. Así, por ejemplo, en un trabajo realizado junto con la socióloga Rosa Geldstein, la doctora Pantelide, del Cenep, puntualiza diferencias notables entre jóvenes de clase baja y de clase media alta. Entre los contrastes hallados puede mencionarse que, ante la pregunta acerca de qué se imaginaban haciendo a los 25 años,"formar una familia" fué la respuesta más mencionada entre las jóvenes encuestadas más pobres, en tanto que "estudiar o ejercer una profesión a nivel universitario" fué la opción preferida por la mayoría de sus pares de clase media alta.
El trabajo también consigna que las adolescentes de clase baja se habían iniciado sexualmente antes que sus pares de clase media alta; que conocen,en promedio,un menor número de métodos anticonceptivos, y que quienes no tomaron precauciones durante su iniciación sexual suelen compartir cierta creencia de que ese tipo de decisiones las toma -o nó- el hombre, sin que la mujer pueda hace demasiado al respecto. "Eas entrevistadas de clase baja expresaron, con una frecuencia que duplicaba la de sus pares de clase media alta, una visión fatalista de la vida según la cual *por más que el ser humano se esfuerce no podrá escapar a su destino*. Este poner fuera de uno mismo el control de la propia vida, es uno de los factores señalados como determinante de conductas de riesgo de embarazo no planeado, pues se traduce en una ausencia de control en la situación de intercambio sexual" alertan las investigadoras.
La Fundación para el Estudio e Investigación de la Mujer (FEIM), estima que la proporción de casos en los sectores de bajos y altos recursos es de 17 a 1. Sin embargo, Mabel Bianco, directora de la organización, está lejos de subestimar ciertas conductas preocupantes entra las adolescentes más chicas de los sectores más favorecidos. "Entre los secores de mayores recursos suele ser frecuente que los padres no tengan demasiado tiempo para los hijos: esto, combinado con cierta creencia de que *tampoco hay que ser tan coercitivo* hace que los chicos no tengan demasiados límites, mientras, desde los medios, los bombardean con una incitación a la genitalidad. En este contexto, chicas y chicos terminan iniciándose sexualmente en forma precoz por temor a la presión de sus pares" analiza Mabel Bianco. .......
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