Una Mujer para recordar este 24 de marzo.
El 24 de marzo de 1976 un golpe de Estado que derrocó al gobierno democrático de Isabel Perón y una junta integrada por el teniente general Jorge Rafael Videla, el almirante Emilio Eduardo Massera y el brigadier Orlando Agosti tomó el mando del país. Así comenzaba un período que dejó como marca el secuestro, la tortura, el robo de bebés y la muerte de argentinos que pensaban diferente a los que sostenían el poder en aquel entonces. La página mas oscura de la Argentina, con 30 mil desaparecidos miles de exiliados y un creciente terrorismo de estado que se infiltró en cada rincón de nuestro país.
Este pequeño resúmen de lo que pasó un 24 de marzo, nos remite a una época oscura y repudiable; que como argentinas/os y ciudadanas/os recordamos todo los años con dolor e impotencia.
Pero entre toda la angustia e impotencia que genera el recuerdo de las/os desaparecidos; surge la figura de una formidable Mujer (Madre de Plaza de Mayo), que es un ejemplo de vida, por sus acciones ; experiencias y testimonios.
Es HERMINIA SEVERINI, que con su postura pacificadora dice a quién tiene la oportunidad de escucharla: " Mi lucha silenciosa y permanente, no es en vano". "Estoy y voy a estar toda la vida que me quede, en todos los lugares donde exista la injusticia, la discriminación y la violación de los Derechos Humanos, acompañando al otro y peleando por sus reivindicaciones". "El pañuelo blanco y el título de Madre de desaparecidos que nos dieron los militares nó me lo puede sacar nadie.
Está grabado a fuego"
Este ejemplo de vida de una mujer admirable que sobreponiéndose a la desaparición de su hija (Adriana Bianchi), del posterior calvario de su infructuosa búsqueda, y de todas las persecuciones y avasallamientos que soportó en su existencia, a través de su militancia transforma el dolor en amor; la desesperación en esperanza; la discriminación en igualdad; el repudio en inclusión. Y el pañuelo blanco, símbolo inequívoco de las Madres, y ella como portadora de la tarea silenciosa y comprometida que lleva a cabo desde hace muchos años, nunca se olvidarán. Porque el nombre de Madres de Plaza de Mayo muy dificilmente se pierda; a través de ella, de su labor y de todas las Madres que están y las que no pudieron seguir quedará siempre en el tiempo y figurará en los anales de nuestra época, porque es un hecho histórico que nadie puede desconocer.
En este 24 de marzo en especial, y en todos los días en particular; mi sentido homenaje y reconocimiento a HERMINIA SEVERINI. Vive en la ciudad de Rosario, con sus jóvenes 84 años. Es mi Madre del amor, y tengo el orgullo de ser su amiga. Susana Giosa.
¡Hasta la victoria siempre! . . .