¿Podemos contestar lo que preguntan nuestros hijos? (7)
¿ Cuántas son las situaciones cotidianas que nos impiden dedicar más tiempo al díalogo con nuestros hijos? ¿Podemos resolverlas?
VEAMOS ALGUNAS DE ELLAS:
1) EL TIEMPO
Es una época en que el tiempo es nuestro peor enemigo. Vamos contra reloj para cumplir con nuestras obligaciones. Todas nuestras actividades están determinadas por EL TIEMPO. ¡Nó dejemos que nos anule como SERES HUMANOS!
2) EL TRABAJO
Tenemos que lograr dejar fuera de casa los problemas que tenemos en el trabajo. Es difícil, pero saludable. Hay más predisposición al díalogo con la pareja y con los hijos e hijas. La convivencia será más tranquila.
3) LA FAMILIA NUMEROSA
Una mujer que tiene que cuidar, alimentar, velar por su educación y su salud a una prole, y seguramente trabajar fuera de casa para contribuir a las necesidades comunes al hogar, está AGOBIADA Y SIN GANAS DE HABLAR!!!!!!
4) DIFERCIAS GENERACIONALES
Estas diferencias a veces dificultan el díalogo, porque ¿QUE SABE DE SEXO EL ABUELO? El abuelo ó la abuela también tuvieron y tienen sexo, de distintas maneras y códigos. ¡ NO LOS EXCLUYAN !
Existen otras situaciones que según el comportamiento del núcleo familiar, son distintas ó más complejas. Pero éstas que describimos seguramente son las más frecuentes en todos los hogares.
Tratemos en lo posible, de evaluar los comportamientos familiares y con más relevancia el de la pareja (madre y padre) comenzando con el díalogo entre ellos, el sinceramiento de las dificultades que cada uno encuentra para una buena comunicación, en la pareja, y con los hijos.
De esa forma, iremos construyendo, confianza, sinceridad, igualdad y respeto, para nosotros y para nuestros hijos.