Argentina: Mendoza - Causa D2 - Dos policías presos por abusos sexuales sistemáticos.

Publicado en por Los Derechos de las Mujeres

En el marco de la causa que investiga las violaciones a los derechos humanos ocurridas en el Centro Clandestino de Detención, Tortura y Exterminio (CCDTyE) D2, el juez federal Walter Bento ordenó el encarcelamiento de los policías Héctor Lapaz y Miguel González, luego de que una testigo los denunciara por torturas y abusos sexuales reiterados.

Rosa del Carmen Gómez fue detenida el 1° de junio de 1976 y trasladada al Departamento de Investigaciones "D2" de la policía mendocina, donde pudo escuchar por última vez la voz de su compañero, el dirigente sindical desaparecido Ricardo Sánchez, quien fue detenido ese mismo día a la salida de su trabajo.

En la 9ª jornada del juicio oral en el que se investigan los crímenes de lesa humanidad ocurridos en la dependencia policial durante la última dictadura cívico-militar, Rosa narró el horror de su cautiverio. "Picana eléctrica en las uñas, vagina, pechos, quemaduras con cigarrillos en el abdomen, permanente manoseos, sexo oral, mientras me exigían que diera nombres de personas o datos de donde había armas", relató.

Rosa estuvo detenida casi nueve meses en el D2, confundida con una jefa de la
guerrilla montonera, posteriormente fue trasladada a una cárcel mendocina y derivada al Penal de Villa Devoto, en la ciudad de Buenos Aires, donde permaneció hasta diciembre de 1979.
En otro tramo de su relato dijo que "González y Lapaz, junto a Bustos Medina (ya fallecido), fueron los que más me violaron y me torturaron. Lapaz y González están vivos, y uno de ellos trabaja en la planta verificadora de autos en Las Heras"

Las sobrevivientes Silvia Ontivero y Luz Faingold también contaron que durante su paso por el D2 fueron violadas en varias oportunidades. "Soportamos todo tipo de torturas, pero quizá la más horrorosa fue que por mi condición de mujer me violara varias veces al día cuanto señor estaba de turno", expresó Ontivero

En otra de las audiencias, el testigo Eugenio París relató que mientras los mandaban a limpiar el D2 pudo ver en reiteradas oportunidades cómo Rosa Gómez era violada por los policías, y acusó a Lapaz por la desaparición del policía montonero Aníbal Torres.
Los testimonios de Rosa y de Eugenio fueron claves para que el juez Bento diera curso al pedido del fiscal Dante Vega y detuviera a los dos policías retirados, acusados por violación agravada, tormentos y privación ilegítima de la libertad, todos en carácter de delitos de lesa humanidad.

El fallo del juez Bento reconfirma el criterio inaugurado por el Tribunal Oral Federal de Santa Fe, que en abril de 2010 condenó a 11 años de prisión al ex agente de Inteligencia Horacio Américo Barcos argumentando que la violencia sexual "constituye una forma más de tormento y, por ende, corresponde encuadrar tales hechos en dicha figura penal, constitutiva de crímenes contra la humanidad".

Hasta ese momento, las violaciones y ataques sexuales no revestían el carácter de delitos de lesa humanidad por ser considerados hechos aislados y, por lo tanto, prescribían como delitos comunes. Pero los repetidos testimonios de mujeres abusadas en los CCDTyE dejaron en evidencia la institucionalización de una práctica sistemática contra las mujeres detenidas-desaparecidas durante el terrorismo de Estado.

 

Fuente: PARA ESTAR INFORMADOS año 4 - Nº 90 - Archivo Nacional de la Memoria - Hoja Informativa de la Dirección de Prensa y Comunicación - MENDOZA - CAUSA D2

 

 

 

 

 

 

 


 
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