¿Cómo "viven" nuestros hermanos chaqueños ?

Publicado en por Los Derechos de las Mujeres

Este artículo cuyo título es: TESTIMONIO, fué escrito por Rolando Núñez del Centro Nelson Mandela del Chaco el 6 de octubre de 2009. publicado en la Revista Pelota de Trapo, edición diciembre 2009 / AñoVI / Segunda época / Nº201.

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En materia de pobreza los últimos datos conocidos y brindados por el INDEC se alejan bastante de la realidad tanto en materia de pobreza como de indigencia. En ese sentido lo que nosotros hicimos es lo siguiente: revalorizamos la inflación, costeamos a valores reales los productos y servicios que integran la canasta básica familiar que es línea de pobreza, y la canasta alimentaria que es la línea de indigencia, y nos dío el siguiente resultado: canasta familiar básica $1.800 y canasta alimentaria $ 1.000 (...). En ese marco y con los ingresos promedios per cápita que tiene el chaqueño, nosotros llegamos a la conclusión que el 49% del total de los chaqueños están por debajo de la línea de la pobreza, con un núcleo muy duro del 40% y el 17% por debajo de la línea de la indigencia.
A su vez para corroborar esa información, lo que hicimos fué valorizar las calorías. Un adulto repone 3.000 calorías por día para poder funcionar, caminar, respirar, trabajar, estudiar. "Un menor de 12 años consume 2.200 calorías estimativamente. Las 3.000 calorías para los adultos cuestan $12 por día, y las 2.200 calorías para los niuños menores de 12 años cuestan $9. Mensualizamos esos valores y surge un valor de canasta alimentaria familiar de $ 1.520. De esa manera nosotros llegamos a la conclusión de que el 49% de los chaqueños está por debajo de la línea de la pobreza y el 17% por debajo de la línea de indigencia".
"Si tengo que mirar la niñez y la adolescencia, la pobreza en términos concretos le carga entre 15 y 20 puntos en relación al universo de adultos, o el promedio general está en 49%, los niños y adolescentes están en el 64% del universo real de los pobres" En términos concretos, se come mal, se come poco y la proyección señala que se va a seguir comiendo mal y quizás un poco menos. Y la actividad humana que estos sectores excluídos más aprecian es la actividad de masticación, es la actividad de comer. El comer es un hecho formidable para todas estas familias excluídas de los alimentos. En general comen una sola vez por día, no se levantan temprano en los asentamientos. Se come pasada la siesta, y a la noche, los sobrantes, o directamente se come pan, si es que existe en la casa, o torta frita, o torta a la parrilla.
O sea, el eje de la alimentación de todas las estas familias, fundamentalmente aquella que viven en los asentamientos es la harina, es la grasa (...) Por eso si nosotros hacemos un análisis sanitario a fondo vamos a encontrar que casi todas estas familias que están excluídas del alimento están desnutridas, malnutridas o anémicas.
Yó no soy muy optimista que en el corto o mediano plazo cambie la situación social, alimentaria y sanitaria de estas familias. Doy un ejemplo: el área metropolitana del Chaco tiene una cantidad aproximada de 380.000 personas; 100.000 viven en asentamientos sumamente precarios. La característica es que habitan en un rancho, construído habitualmente de chapas de cartón, tanto las paredes como el techo, muy pequeño, de 3x3 o de 3x4, en lugares anegadizos, porque son muy bajos.
Yó estuve el fin de semana en la zona que se llama Paraje el Canal, que está 2 Km. antes del casco urbano de Villa Río Bermejito. Cuándo entré tuve la sensación de entrar a un campo de refugiados, y cuándo salí tuve la convicción de haber pasado por un campo de refugidos.

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Etiquetado en derechos humanos

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