Conocer mejor la anorexia. (primera parte)

Publicado en por Los Derechos de las Mujeres

maria-cuesta1.jpg"LA ANOREXIA TE PERVIERTE DE TAL MANERA QUE TE RESISTES A UN TRATAMIENTO"

María Cuesta tiene 20 años y estudia Educación Infantil. Hace cuatro años dijo adiós a la anorexia y se decidió a contar su experiencia en un libro. Desde los 12 años y hasta los 16 estuvo dominada por la cruel tiranía de esta enfermedad, en su caso, plagada de altibajos y que la llevó al borde de la muerte. Confía en que su testimonio en "La meva anoréxia"  (Mi anorexia, Editorial Pórtic) sirva a otras personas para entender esta enfermedad y superarla. ¿Qué le condujo a este trastorno? ¿Cuáles fueron sus síntomas, rituales y obsesiones? ¿Cómo puede llegar una persona a verse obesa, si está esquelética? ¿Cómo evitar recaer? María, que hace cuatro años se considera curada, comparte las claves con los lectores.

Por CLARA BASSI

 

¿Cuándo y cómo supo que estaba enferma de anorexia?

 

Pasó bastante tiempo, pero todo comenzó por el deseo de adelgazar. Al principio, no me obsesioné demasiado. Empecé por restringir la comida poco a poco, hasta que se me escapó de las manos. Ése fué un indicio. Cada vez que acudía a un acto social en el que se requería comer, sentía una angustia insoportable que se acusó cada vez más durante la enfermedad. Comencé por suprimir los alimentos con hidratos de carbono y con grasas, porque pensaba que podían engordar más, y llegué a limitarlo todo.

 

En su libro menciona a una doctora que le aconsejó adelgazar, a pesar de que no tenía sobrepeso, ni conocía sus hábitos alimentarios. ¿Cree que los profesionales sanitarios deberían indagar más en la historia del paciente antes de dar este tipo de recomendaciones?

 

En medicina, como en cualquier otra ciencia, hay que saber a quién te diriges. A mí me recomendaron adelgazar a los siete años. Siempre había sido alta y de constitución fuerte, pero no tenía sobrepeso. Me juzgaron sin conocerme, porque la anorexia no es sólo querer prder peso. Yó también tenía una autoestima muy baja y llevaba al extremo el perfeccionismo. Hay varios factores que influyen para que se desencadene. Es una enfermedad mental con un fuerte componente cultural, social y genético.

 

¿Cuál de esos factores cree que influyó más en su enfermedad?

 

Hay un condicionamiento genético, del 60%, que determina cierto carácter psicológico y que hace más vulnerables a algunas personas. Yo tenía una autoestima muy baja que aumentó todavía más debido a los comentarios de unas niñas que se aprovecharon de mi buena fé, de mi deseo de gustar a los demás.

 

¿Se refiere a la imagen corporal?

 

Más allá del aspecto físico, quería sentirme aceptada. Controlar los alimentos es controlar una parte de nuestra vida. Ese afán de control cambió mi imagen y mi forma de vivir, antes de darme cuenta de que había cosas que no podía cambiar. Llegué a pensar que si mje rompía los huesos, serían más pequeños, hasta que asumí que mi constitución era ancha y precisaba un mínimo de grasa corporal para tener una vida normal. Aceptarlo fué un paso muy importante hacia la superación.

 

Califica la anorexia de tiranía ¿por qué?

 

Porque la anorexia emite unos dictados que, cuando estás muy enferma, no puedes evitar. Yo sentía que en mí había dos "Marías". Una sana, que poco a poco se hacía invisible, y otra enferma que, cuando afloraba, anulaba la sana. La enferma tiene compulsiones con el movimiento, obsesiones y rituales, prepara la comida a su familia, restringe sus relaciones sociales, se vuelve introvertida, ensimismada y sólo piensa en ella. No es que te conviertas en una persona egoísta, sino que la anorexia te domina. La comida es objeto de deseo y odio. Llega un punto en el que estás tan acostumbrada a necesitar alimento, pero a no recibirlo, que éste pasa a un segundo plano.

 

¿Hasta qué punto se puede tener una imagen corporal distorsionada?

 

La distorsión de la imagen corporal es un mensaje que el cerebro envía a tus ojos y que estos te devuelven, a través de un espejo. Todos tenemos un 2% de distorsión de la imagen corporal, pero yó la tenía de hasta un 250%, es decir me veía 2,5 veces más obesa. En ningún momento te ves como un esqueleto. La gente te pregunta ¿yá comés bien?, tienes ojeras, menos energía y se te caen los pantalones, pero no eres consciente de qué te pasa. Creía que me lo decían para que no estuviera delgada.

 

¿Cómo se trabaja la distorsión?

 

No se puede trabajar la parte cognitiva si antes no te has nutrido, porque el cerebro no puede pensar. Primero, te animan a comer, aunque sea a la fuerza.  Cuando alcanzas un peso mínimo, por pequeño que sea, y tu vida ya no corre peligro, en los grupos terapéuticos se trabaja la imagen corporal cognitiva y perceptiva.

 

¿De qué manera?

 

Recuerdo una práctica en la que utlizabamos un papel de embalar donde dibujábamos con un rotulador la silueta de nuestro cuerpo tal y cómo nos veíamos. Y yó me veía gorda. Despúes, nos colocábamos encima y una compañera perfilaba el contorno de nuestro cuerpo. a partir de los centímetros que había de diferencia entre las dos siluetas, se calculaba el porcentaje de distorsión que teníamos. Yo salía "muy tocada" de las sesiones. La distorsión de la imagen corporal  no era sólo respecto a mí misma, sino respecto a los demás. Ahora, me parece mentira cómo nos puede engañas el cerebro.

 

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Etiquetado en SALUD

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