La realidad de Olga Onassis.

Publicado en por Los Derechos de las Mujeres

Onassis es sinónimo de lujo, barcos, millones. Aunque parezca mentira, una del clan llamada Olga, viuda de Georgios Onassis, hoy busca comida en la basura por las calles de un país quebrado45329.jpg

N o hace mucho tiempo atrás, la griega Olga Onassis tenía una vida donde los lujos eran el pan de cada día. Pero lejos estaba de imaginar, tanto ella como la alta sociedad mundial, que un día terminaría buscando comida y abrigo en las calles de Grecia.

Ver a una persona revolviendo la basura nunca es una imagen agradable. Al contrario. Mucho menos cuando son ancianos. ¿Pero qué hay detrás de ellos? ¿Cómo llegaron a esa situación? ¿Cuál es su historia? Al ver un indigente, uno puede imaginarse un pasado a grandes rasgos. Mala suerte, poca educación, un ‘error’ del sistema, etc. Sin embargo, probablemente a nadie se le ocurra que una de esas personas una vez perteneció al clan millonario de la familia Onassis.

Olga, viuda de Georgios Onassis, mano derecha y primo del armador de una de las mayores riquezas familiares del siglo XX Aristóteles, pasó casi toda su vida alumbrada, escoltada y perfumada por el esplendor de la fortuna de esta familia, una de las más ricas del planeta.

A sus 90 años, la misma mujer que alguna vez posó para fotos en lujosos palacios y en los lugares más exóticos y exclusivos del mundo, hoy es el centro de un triste enmarcado entre los basureros Grecia; posiblemente la viva imagen de un país que recibió el golpe más duro del puño de la crisis económica europea.

Hasta el 2004, un año después de que Athina Onassis, nieta de Aristóteles, hereda la fortuna, Olga recibía $715 mensuales. Fue entonces cuando su vida sufriría un desafortunado giro de 180º. 
 
Por problemas a la hora de recibir la fortuna con el secretario de su abuelo, que hasta el día de hoy son un misterio, la heredera tuvo que realizar recortes drásticos. Y uno de ellos lo sufrió Olga. Su pedazo del delicioso pastel terminaron siendo $412.

Según un reportaje publicado por el diario español El País, a pesar del duro presente que vive actualmente, la griega conserva ‘una figura elegante’, por más que lamente la situación.

‘No recibo nada de la familia. Sobrevivo solo con una pensión que ahora han recortado a $415 al mes por la crisis. No puedo creer lo que le ha pasado a mi país’. publica el periódico. 
 
  LA HISTORIA NEGRA DE UNA FORTUNA

El caso que hoy vive Olga no es más que otra mancha en la piel de un tigre que históricamente se ha caracterizado por el sufrimiento y la desgracia.

El patrimonio de la fortuna de los Onassis se eleva a los $2.700 millones, que fue heredada por la joven Athina a los 18 años

En ese entonces, a principios del 2003, la única descendiente directa del armador de la fortuna se hizo con lo que su abuelo comenzó a formar en 1930 y que, al día de hoy, incluye la isla griega de Skorpios, automóviles de lujo, esculturas de Rodin, mansiones en París, Ginebra y España, joyas y toneladas de dinero, entre otras cosas. 
 
Pero si hay una familia a la cual se adecúa perfectamente el dicho ‘el dinero no compra la felicidad’, ésta, sin lugar a dudas, es una.

Todo comenzó con el patriarca de la familia, Sócrates Onassis, quien se arruinó al perder los negocios que tenía en Esmirna, una zona de Turquía que pasó a Grecia tras la Primera Guerra Mundial y fue reocupada militarmente por los turcos en 1922.

El joven Aristóteles, que según cuenta la leyenda fue duramente castigado por su padre por haber gastado los ahorros del a familia intentando sobornar a los turcos para que su progenitor saliera de prisión, decidió emigrar a Argentina en 1923 con tan solo 21 años.

Allí comenzó a trabajar fregando la losa en un restaurante. Dos años después, con gran ingenio y astucia, se convertiría en un millonario prematuro. Debido a que las mujeres argentinas comenzaron a fumar en esa época, y que sólo había tabaco negro, Aristóteles comenzó a importar tabaco rubio. El éxito no demoró en llegar.

Consagrado como el hombre más rico del mundo en la década de los años 40, Aristóteles contrajo matrimonio en 1946 con la también millonaria Athina Livanos. Fue en ese entonces cuando la desgracia tocó a la puerta de los Onassis, entró y se quedó un largo tiempo. 
 
  MUERE EL LEGADO ONASSIS

Tras 14 años de matrimonio, la pareja, que dio a luz a Alexander y Cristina (madre de la actual heredera) se divorció a causa de un amorío con la famosa cantante de ópera María Callas. Conocido conquistador, Aristóteles terminó casándose con Jacqueline Bouvier, la viuda del asesinado presidente John F. Kennedy.

Por su parte, Athina terminó casándose con el máximo rival de negocios de su ex marido, pero se suicidaría en 1974, un año después de que su hijo Alexander falleciera en un accidente de avión a los 24 años.

Como si fuera poco, Aristóteles también moriría a causa de una neumonía a los 69 años.

Tres muertes en tres años. Cristina, única heredera de la fortuna entonces, sufrió duramente los golpes que terminaron siendo fatales. En sus 37 años de vida, antes de morir de sobredosis por ingerir pastillas para adelgazar, se casó cuatro veces y se divorció la misma cantidad. De su último matrimonio fue que nació Athina, ahora la única Onassis de sangre que queda viva.

Luego de recortar la pensión de Olga, ésta intentó ver a su sobrina-nieta política, pero no lo consiguió. Ahora, mientras Athina vive en Brasil junto a su marido en una mansión de mil metros cuadrados y por la que pagó $8.5 millones, Olga atraviesa el ocaso de su vida entre basureros de la golpeada Grecia.
 
Fuente: Diario La Estrella (Panamá) - GERMÁN BALLINI - 06/11/11 -

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